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Paixar 2003

Hoy si que os acerco una de esas catas que tardan en olvidarse y de las que realmente es difícil de poder disfrutar, ya que este Paixar 2003, vino monovarietal Mencía elaborado por Luna Beberide Bodegas y Viñedos es una de las primeras añadas de este vino que, en la actualidad, hablamos de que podemos disfrutar de la añada de 2018. Por lo tanto, estamos ante una rareza difícil de conseguir pero que ya en si misma es una experiencia única, independientemente de que estemos ante un vino realmente espectacular por otra parte.

Como curiosidad, indicaros que esta añada aun era embotellada por Bodegas y Viñedos Paixar, que hoy es Luna Beberide Bodegas y Viñedos, que elabora sus vinos al amparo de la D.O. Bierzo.

Un vino que actualmente presenta una crianza de 16 meses en barricas de roble francés y embotellado sin filtrar y que en esta añada del 2003, era con un paso por barricas de madera de 22 meses.

Un vino que se elabora desde sus inicios procedente de viñedos ubicados en el municipio de Corullón que se ubican en laderas entre 700 y 1.000 metros de altitud orientadas todas ellas al sur. El primer Paixar nace en el año 2000-2001 de la mano de Bernardo Luna (padre del actual gerente de la bodega, Alejandro Luna) y de Mariano García (mítico enólogo de Vega Sicilia y fundador de Bodegas Mauro), que posteriormente ceden esta parcela para elaborar este vino a sus respectivos hijos, Alejandro Luna por un lado y Eduardo y Alberto García por otro. Por lo tanto, esta cata de este Paixar 2003 encierra un montón de saber hacer tanto de Bernardo Luna como de Mariano García,

Estamos ante un vino que lleva la friolera de 18 años en botella tras su elaboración (recordar de una crianza en barricas de 22 meses) donde ya el bouquet, los aromas terciarios, dominan por completo toda la cata. Un vino realmente evolucionado que conserva una estructura increíble para la edad que tiene, complejo, potente, rotundo, diferente lógicamente de las sensaciones de las últimas añadas 2016, 2017 o 2018, donde ya le dimos en este magazine puntuaciones de 96 y 95 puntos tras su cata.

Un vino que realmente es un viaje en el tiempo, evocando sensaciones intensas, profundas, complejas, que son una excelente muestra de como la Mencía, que muchos decían que no tenía capacidad de guarda allá por finales del siglo pasado se equivocaban.

Paixar 2003

Profundo color cereza picota, de capa alta, aun con toques brillantes en copa parada, muy buen movimiento en copa, aunque ha perdido, en buena lógica, la brillantez de las últimas añadas. En cambio presenta una tonalidad de vinos potente, de cuerpo.

La nariz es compleja. Pierde la frescura de la juventud, pero atesora una potencia en nariz envidiable para un vino del 2003 (ya quisieran muchos vinos una nariz como la que presenta este vino con menos años de vida). La fruta está presente, eso sí, la fruta roja típica de la Mencía ha cambiado a fruta negra, toques de fruta madura, ligeros compotados, pero conserva muy bien el aporte florales y para nuestro deleite, la acidez aun está viva, lo que le da una gran persistencia y muy buena intensidad. Maderas nobles, tostados, tabaco, regaliz negra, toques ahumados, incluso me atrevería a decir a caja de puros, como si de un vino generoso se tratase. Aromas terciarios por doquier, con un bouquet fantástico para ser un 2003 (algo que tenemos que tener siempre muy presente).

La boca es de ataque potente, complejo, muy buena estructura, no me extraña ya que es lo que le ha ayudado a estar como está este vino en estos momentos tras 18 años en botella. Continúa siendo un vino tremendamente elegante es su paso por el paladar. Fruta madura, compotada (como en nariz), paso cálido, potente, sedoso, muy sabroso, con buen volumen en boca y un final largo, ligeramente licoroso y que deja una marcada una mineralidad.

Este Paixar 2003 lógicamente es un vino que no podemos comparar en su cata a una añada reciente, con lo cual lo vamos a calificar en función de las sensaciones estupendas que nos deja en su cata e intentamos compararlo con algunos vinos del 2003 que hayamos catado recientemente de otras zonas, ya que Mencías de esta edad y con esta crianza, no es que nos podamos encontrar con muchos.

Y en este sentido estamos ante un vino que se merece tras su cata la calificación de Excelente, con una puntuación de 93 puntos, ya que nos parece espectacular que se conserve como está ahora mismo. Lógicamente está en su plenitud, incluso ya algo más allá, pero en ningún momento decae durante las diferentes fases de la cata, lo que demuestra que fue un vino elaborado para una gran guarda. Puede que su mejor época estuviese entorno a los 10-12 años desde que se embotelló, pero la posible pérdida de sensaciones en la cata hasta hoy desde ese momento es mínima.

Sin duda un vino que hay que catarlo y, sobre todo, disfrutarlo.

José Luis del Campo
CEO en Socialmedia Network

José Luis del Campo. Sumiller. Asesor online de bodegas. CEO en Socialmedia Network.

Por José Luis del Campo

José Luis del Campo. Sumiller. Asesor online de bodegas. CEO en Socialmedia Network.

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