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Los Niñatos 2025, el clarete de nueve varietales que reivindica la identidad de Cigales
En un momento en el que el consumidor busca autenticidad y origen, Los Niñatos 2025 emerge como un clarete con discurso propio. Procedente de la DO Cigales, este vino no solo se presenta como un producto, sino como la expresión de un territorio, de unas viñas viejas y de una forma de entender la viticultura profundamente arraigada.
Detrás del proyecto hay cuatro familias —Bea, Jessi, Laura y Lilia— que suman tradición, conocimiento técnico y una visión contemporánea del vino. Desde la experiencia vitícola acumulada durante décadas hasta la conexión con la alta gastronomía, el proyecto se construye sobre una combinación poco habitual: raíces locales y mirada abierta.
El viñedo es, sin duda, uno de los grandes protagonistas. Plantado entre 1945 y 1985, se asienta sobre suelos de cascajo y franco arcillosos, de baja fertilidad, lo que favorece la concentración y la expresión varietal. A ello se suma un clima continental extremo, que obliga a la vid a esforzarse y aporta carácter y tensión al vino. La conducción en vaso, tradicional en la zona, completa un paisaje vitícola que habla de respeto por la herencia.
En bodega, la elaboración sigue un enfoque artesanal. La vendimia manual, realizada el 18 de septiembre, da paso a una fermentación a baja temperatura en barrica y hormigón, buscando preservar los aromas primarios. Posteriormente, el vino permanece siete meses sobre lías finas, una decisión clave para ganar volumen y complejidad en boca. La crianza se completa con un uso medido de roble español (tostado bajo) y francés de grano fino, aportando oxigenación y matices sin enmascarar la fruta.
Uno de los elementos más singulares de Los Niñatos 2025 es su ensamblaje: hasta nueve variedades conviven en el coupage. Entre ellas, garnacha tinta, garnacha gris y garnacha tintorera, junto a variedades blancas como viura, albillo y verdejo, además de tempranillo y otras minoritarias locales. Este mosaico varietal refleja la tradición de los majuelos antiguos de Cigales, donde la diversidad era norma y no excepción.
En copa, el vino se define por su equilibrio. La nariz ofrece una expresión floral elegante y una fruta que oscila entre la roja fresca y la fruta de hueso con un punto ácido. Aparecen también matices sutiles de toffee, mientras que la madera se mantiene prácticamente imperceptible en nariz. En boca, destaca por su acidez bien integrada, que aporta frescura y recorrido, y por un volumen notable, con una textura amplia y compleja. El paso es largo, con un final continuo donde la madera se manifiesta de forma delicada, con un tostado suave y dulce.
Con una producción limitada a 1.056 botellas y un precio recomendado de 22 euros, Los Niñatos 2025 se posiciona como un vino de pequeña escala pero gran ambición. Un clarete que no busca replicar estilos, sino recuperar una identidad histórica y proyectarla hacia el presente.
En definitiva, un vino directo y emocionante que invita a redescubrir Cigales desde una perspectiva honesta y contemporánea.

José Luis del Campo
José Luis del Campo. Sumiller. Asesor online de bodegas. CEO en Socialmedia Network.
