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Por qué los anuncios de vino en Facebook o Instagram no funcionan

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los anuncios de vino en Facebook o Instagram no funcionan

Por qué los anuncios de vino en Facebook o Instagram no funcionan

Por qué los anuncios de vino en Facebook o Instagram no funcionan es parte del contenido que ha elaborado al respecto Ben Salisbury, fundador y presidente de Salisbury Creative Group y ex ejecutivo de ventas de Constellation Brands, Ste Michelle Wine Estates y Glazer’s Distributors y del cual nosotros queremos traeros un breve resumen y aportar nuestra experiencia.

Lo primero que nosotros vemos es que todas las bodegas ponen prácticamente anuncios similares. Tienen redes sociales activas, una web accesible y manejable para los visitantes, precios en los mismos muy competitivo,… Todas las bodegas parten de la misma situación inicial con lo cual las ventajas competitivas tienen que salir a partir de ahí. El problema es que todas las bodegas acaban realizando los mismos anuncios en Facebook, con lo cual ninguna consigue una posición dominante sobre la competencia.

Como indica el artículo mencionado, todas las bodegas ponen como protagonista a su vino, sin darse cuenta que lo más importante es hacer importante del anuncio al comprador potencial final. Los usuarios de Facebook ven de forma continuada fotos de botellas y botellas de vino, sin parar, llegando un momento que ya, nada más ver que es un anuncio, o lo bloquean o, sencillamente, lo pasan sin mirar. ¿Y si vieran una persona con la botella y se sintieran identificados con esa persona y se vieran reflejados? ¿No sería más posible el que se detengan a ver el anuncio si se sienten más afines con lo que en el aparece?

Unido a lo anterior, tanto los anuncios, como las publicaciones de Facebook e Instagram (la mayoría de los influencers) que parecen anuncios, dan ‘repelus’ al consumidor online, porque se percibe como una publicidad de la de toda la vida, invasiva, que destaca el vino y no la persona que lo va a beber.

¿Sabemos realmente lo que quieren los consumidores de vino?

Analiza el título de tu publicación, la imagen, el texto del anuncio y la audiencia a la que quieres remitir el anuncio.

Habrá quien quiera vinos de producción pequeña y difíciles de encontrar que no están ampliamente disponibles, otros educación y conocimiento que no sea demasiado elitista o snob, quien quiera tener verdadera confianza y conocimiento de los vinos que se producen a partir de uvas de origen responsable, incluso quién busca vinos para impresionar a sus amigos en su próxima cena.

Tras saber lo que busca tu audiencia, se diseña la publicidad perfecta que cumpla sus deseos y tu objetivo final de vender, pero siempre piensa que lo primero es satisfacer necesidades y no vender vino.

Más followers no es vender más

Tanto en Facebook como en Instagram, más followers no implica más venta. La opción de dirigirse a una audiencia menor pero comprometida puede hacer vender más vino que dirigirse a una audiencia más amplia pero que no se identifica con nada de lo que aparece en nuestro anuncio o publicación (lo mismo para los influencers).

El error de creer que más followers o más ‘me gustas’ venden vino, es una ignorancia supina que muestra que no se está en redes sociales como se debería estar.

Esto hace que las bodegas se crean que tienen capacidad de convertir ‘me gustas’ en dinero y para nada esa relación es de ‘más x más’. Sobreestiman su capacidad, su potencial lo miden en función del numero de seguidores que tienen o los que tiene el influencer de turno que publica una foto de su vino. Error irreparable, porque en vez de vender más puede tener el efecto contrario, además de empobrecer la imagen de la marca y la bodega.

Primero clientes potenciales, después ventas

Querer vender con anuncios en Facebook o publicaciones de Instagram (influencers incluido) es un error. Primero hay que captar clientes potenciales de los cuáles podrán salir compradores futuros. Pero intentar vender ‘a cañón’, sin generar ‘feeling’ o relación previa, no preocupándose por lo que los consumidores finales desean y buscan, es un error.

Pero las bodegas siguen creyendo que por pagar un anuncio o contratar a determinado pseudoinfluencers les va a garantizar ventas en sus vinos, ¿pero alguna bodega (o Consejo Regulador) cree que van a vender vinos porque un actor, deportista o influencer vario salga haciendo una foto de su vino cuando el 99% de los que ven el anuncio o publicación sabe que lo hace porque está cobrando?

No se puede vender ya mismo

Quien cree que es poner un anuncio en Facebook o Instagram y vender 10 cajas de vino a los 5 minutos, se equivoca. El consumidor espera, consulta, compara, mira, …, pero lo que es seguro es que no compra vino al momento posterior de ver un anuncio (salvo que sea el de una bodega con la que ya ha tenido una experiencia previa positiva). Esto demuestra que el anuncio en si mismo no funciona si no has generado previamente una relación de cliente potencial, que muestras interés por lo que desea e intentas satisfacerlo.

El anuncio vende si hay vínculo previo, y eso lleva un tiempo. No se puede querer vender ni poniendo precios con descuento al 50%, porque quien vea el anuncio percibirá cierto ‘tufillo’ que hará que el anuncio sea un fracaso.

Sobrelías Redacción

Sobrelías Redacción

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