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Una visión. Tres caminos. Un solo PRIME
Paco & Lola abre su cuaderno de laboratorio y desvela el proceso secreto que ha convertido a su albariño PRIME en el mejor vino blanco de España
Hay vinos que se presentan al mundo con una etiqueta y una historia. Y luego hay vinos que se atreven a mostrar también sus entrañas. Paco & Lola —Mejor Productora de Vino Blanco del Mundo según el IWSC de Londres— ha decidido hacer precisamente eso: revelar lo que hasta ahora permanecía oculto. El proceso creativo y enológico detrás de PRIME, el albariño elegido Mejor Vino Blanco de España en 2025, sale a la luz bajo el proyecto Prime Orixe. Desde el Val do Salnés hasta Tokio, una historia de experimentación, precisión y valentía.
Una cooperativa que piensa como gran bodega
Fundada en 2005 con el nombre jurídico de Sociedad Cooperativa Vitivinícola Arousana, Paco & Lola nació del convencimiento colectivo de un grupo de viticultores de Meaño —en el corazón del Val do Salnés pontevedrés— de que unir fuerzas era el único camino para hacer un vino diferente, de calidad excepcional, capaz de cruzar fronteras. Dos décadas después, ese convencimiento ha quedado más que justificado.
Con más de 430 socios, Paco & Lola es hoy la cooperativa con mayor número de miembros de toda la D.O. Rías Baixas. Su viñedo propio supera las 220 hectáreas repartidas en más de 2.000 parcelas, expresión fiel del minifundio gallego. Toda esa superficie se concentra en el Val do Salnés, la subzona históricamente reconocida como cuna del albariño, donde el granito, la influencia atlántica y la peculiar luz noroccidental definen el carácter de la uva.
La apuesta por la sostenibilidad ha sido siempre una seña de identidad irrenunciable. La bodega fue la primera en España en obtener la certificación de cumplimiento con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, y cuenta además con la certificación Global Safe Site en grado Excellence de Bureau Veritas. Una coherencia entre discurso y práctica que, lejos de ser un adorno, ha contribuido decisivamente a su credibilidad en los mercados más exigentes del planeta.
2025: el año en que Galicia conquistó el mundo
Paco & Lola PRIME no es solo un vino premiado. Es el resultado de una forma de pensar el vino desde la experimentación, la precisión y la artesanía técnica. Y el mundo empezó a percibirlo con claridad en 2025, un año que acumuló reconocimientos de distinta naturaleza pero todos de enorme peso específico.
Primero llegó el galardón del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación: la añada 2021 de PRIME fue elegida Mejor Vino Blanco de España en los Premios Alimentos de España. Un jurado integrado por representantes del sector vitivinícola y de la Administración valoró no solo la calidad organoléptica del vino, sino también su innovación, su compromiso con la sostenibilidad, su impacto en el entorno rural y su proyección exterior.
Después vino la Medalla de Oro en el International Wine & Spirit Competition (IWSC) de Londres. Un galardón que, por sí solo, ya sería motivo de celebración, pero que abrió una puerta aún más imponente: el reconocimiento de Paco & Lola como Mejor Productora de Vino Blanco del Mundo. Una distinción que sitúa a esta cooperativa gallega en el mapa internacional de la excelencia vitivinícola, en compañía de firmas con décadas de historia y presupuestos incomparablemente superiores.
Prime Orixe: cuando la técnica se convierte en relato
Tras consolidar su posición en lo más alto del podio, la cooperativa de Meaño ha dado un paso insólito en el sector: abrir las puertas del laboratorio. Bajo el concepto Paco & Lola Orixe —el paraguas bajo el que la bodega desarrolla sus experimentos enológicos—, ha presentado Prime Orixe: un making-of técnico que desvela la complejidad real de un vino cuyo origen era, hasta ahora, un secreto celosamente guardado.
El corazón del proyecto es una combinación poco habitual en el mundo del albariño: la mezcla de tres microvinificaciones independientes, todas ellas elaboradas sobre lías, trabajadas por separado y ensambladas con un objetivo único: alcanzar la expresión más alta posible del albariño desde la innovación. Tres técnicas, tres tiempos, tres materiales. Ninguna busca el protagonismo individual; todas aspiran a que la suma sea mayor que las partes.

Tres elaboraciones, un solo destino
① Acero inoxidable: precisión, tensión y pureza floral
La primera microvinificación se desarrolla en depósitos de acero inoxidable, un entorno que preserva con exactitud quirúrgica la expresión más genuina de la uva. El resultado es un vino de gran nitidez aromática: flores blancas, fruta de hueso en su punto más fresco, y una tensión en boca que actúa como el esqueleto sobre el que se sostendrá el conjunto. Es la voz más pura del albariño, sin interferencias.
② Foudre: estructura, profundidad y sedosidad
El segundo recorrido transcurre en grandes recipientes de madera, los foudres, donde el contacto con el roble es suave y progresivo, sin la intensidad de una barrica convencional. Aquí el vino gana cuerpo, una textura que se percibe como seda en el paladar, y una profundidad aromática que abre el espectro sin eclipsar el carácter atlántico del albariño. El foudre construye el volumen sin imponer su propia voz.
③ Huevo de granito: mineralidad e integración natural
La tercera vía emplea uno de los recipientes más singulares del panorama enológico contemporáneo: el huevo de granito. Su forma ovoidal genera una corriente de convección natural que mantiene las lías en suspensión constante, sin necesidad de remontados mecánicos. El vino se integra desde dentro. La mineralidad que aporta es inequívocamente granítica, un eco directo de los suelos del Val do Salnés. Es el componente que hace de PRIME un vino de terruño en el sentido más estricto del término.
El ensamblaje final de estas tres elaboraciones no persigue que cada técnica destaque por separado. El objetivo, como explican desde la bodega, es lograr equilibrio, sofisticación y coherencia: un conjunto donde la precisión del acero, la sedosidad del foudre y la mineralidad del granito se funden en una sola expresión capaz de sostenerse sola en cualquier mesa del mundo.
Más que un vino: un manifiesto enológico
Con Prime Orixe, Paco & Lola no se limita a mostrar cómo se elabora PRIME: convierte ese proceso en un relato de marca basado en la innovación y la investigación enológica. Cada microvinificación se ha embotellado de forma muy limitada con identidad propia, concebida como pieza de estudio y cata avanzada para Masters of Wine, sumilleres y prescriptores del sector.
Estas piezas no están a la venta. Han sido concebidas exclusivamente como herramientas formativas y forman parte de un relato indivisible: es el conjunto el que permite entender el origen, el método y la visión que explican PRIME. De forma aislada, cada pieza perdería su sentido conceptual. Orixe no es, por tanto, una colección de vinos en el sentido habitual: es una herramienta para descifrar PRIME desde su origen.
Este proyecto consolida a PRIME como algo más que un vino premiado: una referencia técnica donde la intuición y la experimentación van de la mano. Un blanco que reivindica que el futuro del vino pasa por atreverse a romper con lo establecido, innovar, reinterpretar y decidir. PRIME no es casualidad. Es intuición. Es visión. Es método.
Del Val do Salnés a Tokio: un lenguaje universal
La presentación mundial de Prime Orixe no podía haber elegido un escenario más simbólico ni más exigente: Tokio. El MW Kenichi Ohashi organizó una masterclass titulada «Explorando las diversas expresiones del terruño y estilos de vinificación del Albariño» que reunió a más de cien sumilleres japoneses. La tarea de desentrañar la elaboración de PRIME ante ese auditorio recayó en dos figuras de reconocido prestigio internacional: el MW Dirceu Vianna Junior y el sumiller Okoshi Motohiro.
Durante la sesión, los asistentes pudieron catar por separado las tres elaboraciones de Orixe —en una edición extremadamente limitada, destinada únicamente a la formación y no disponible para el público—, antes de comprender cómo esas tres corrientes distintas confluyen en la botella que ya conocían. Una experiencia de degustación difícilmente repetible que reforzó, ante un auditorio de máxima exigencia, la dimensión global de PRIME.
Que los albariños nacidos en las viñas graníticas de Meaño acaben en las copas de los sumilleres más preparados del archipiélago japonés no es una anécdota. Para la bodega, representa la confirmación de que el trabajo silencioso —el que ocurre en el viñedo y en la bodega, lejos de los focos— puede resonar mucho más lejos de lo que nadie imaginó. Desde Galicia hasta Japón, PRIME demuestra que la innovación y el respeto por el origen son capaces de hablar un lenguaje verdaderamente universal.
PRIME no es casualidad.
Es intuición. Es visión. Es método.
Es el resultado de un tiempo de experimentación que, hasta ahora, permanecía en secreto.

Sobrelías Redacción
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