Loading

Maridamos caprichos de cerdo guisados con reducción de vino tinto con crianza Ribera del Duero

Hoy estamos seguros que no nos equivocamos con esta propuesta gastronómica en la que maridamos caprichos de cerdo guisados con reducción de vino tinto con crianza Ribera del Duero como es este Dominio Fournier Crianza 2016.

Lo primero es indicaros que son los ‘caprichos’ por si no los conocéis. Hemos escogido los del Grupo Copese ya que todo lo que hemos preparado de sus productos ha salido excelente.

Los caprichos de cerdo son una carne tremendamente jugosa que se sitúa a ambos lados del hueso mandibular, en la cabeza del cerdo justo al lado de las carrilleras. En vista se diferencian de forma clara, ya que mientras las carrilleras suelen rondar los 200 gramos, los caprichos llegan a una cuarta parte, o sea, unos 50 gramos. Esto hace que sean más sensible a la hora de cocinarlos por ser más pequeños.

El hecho es que los caprichos son muy jugosos porque están formados por un entramado de fibras musculares y tejido adiposo. Esto le da una textura y jugosidad increibles.

Una carne que hemos decidido elaborar en un guiso, con una reducción de vino tinto que se nos antoja ideal para darle nuestro toque personal.

Vamos con la receta.

Receta de caprichos de cerdo guisados con reducción de vino tinto

  • 1 kilo de caprichos
  • dos vasos de vino tinto
  • zanahorias
  • cebolla
  • pimiento verde
  • pimiento rojo
  • ajo
  • sal
  • aceite de oliva

Sazonamos nuestros caprichos, los ‘sellamos’ en una sartén con aceite de oliva y reservamos.

Nosotros hemos decidido picar todo en picadora para que queden todos los ingredientes del mismo tamaño.

Ponemos todo triturado en una cazuela con aceite de oliva y llevamos a fuego vino, sin parar de revolver, hasta conseguir que el conjunto se dore, evitando que se queme.

Una vez dorado, añadimos nuestros caprichos que habíamos reservado y revolvemos todo un par de minutos para que se combinen los sabores. Bajamos el fuego y añadimos el vino, manteniendo el fuego bajo para que se vaya haciendo muy lentamente. Una recomendación es echar un vaso de agua o de caldo de carne si lo tenéis.

Tras unos 40 minutos, habréis conseguido que los caprichos queden realmente tiernos, que el vino se haya evaporado y que el guiso coja un color increible.

Solo nos queda emplatarlo y buscarle alguna guarnición. Nosotros los hemos escurrido y acompañado de unas patatas fritas en cuadraditos y unos pimientos asados a la leña.

Cata de Dominio Fournier Crianza 2016, Ribera del Duero

Y para este maridaje hemos elegido un vino elaborado por esta bodega de Ribera del Duero, Dominio de Fournier, concretamente el vino Dominio de Fournier Crianza 2016.

Un vino de carácter, medalla de oro en el último mundial de Tempranillos que se nos antoja un estupendo reflejo de la tipicidad de los vinos de Ribera del Duero.

Un monovarietal Tempranillo, que en vista nos deja un color picota muy intenso, oscuro, pero brillante y limpio. Capa alta profunda, intensa.

En nariz es muy varietal. Con una alta intensidad, deja aromas a fruta roja, toques a fruta negra, ligeros aromas maduros, con toques a zarzamoraarándanosregaliz y la aparición de toques especiados de la crianza, como especias, tostados, madera.

En boca es un vino de carácter, muy profundo en el paso por el paladar, equilibrado, redondo. Un vino con un amargos final delicioso, ideal para maridarlo con un plato de carne como este de los caprichos de cerdo guisados.

Un vino que crece en botella sin duda, con lo cual aun le queda tiempo para alcanzar su máximo nivel.

[divider]

Sin duda hoy os traemos esta propuesta de maridaje que seguro que os va a encantar y que os animamos a que la probéis y nos digáis que tal.

Por José Luis del Campo

José Luis del Campo. Sumiller. Asesor online de bodegas. CEO en Socialmedia Network.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *