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Linarejos, un blanco singular que une la Sierra de Gredos y Sanlúcar
Entre los vinos más originales que han surgido en los últimos años en la Sierra de Gredos destaca Linarejos, elaborado por el proyecto vitivinícola de Las Pedreras, impulsado por Bárbara Requejo y Guzmán Sánchez en Villanueva de Ávila, y que nos acercan hoy los compañeros del Bar del Pla.
Se trata de un vino que rompe esquemas al combinar la tradición de la variedad Albillo Real con un pequeño aporte de Manzanilla de Sanlúcar de Barrameda, una decisión poco habitual que le confiere una personalidad única.
Un viñedo viejo y de montaña
Linarejos procede de viñedos de Albillo Real de más de 90 años, cultivados en secano y bajo prácticas ecológicas en la zona de Cebreros, sobre suelos de granito degradado y a unos 650 metros de altitud. La Albillo Real es la gran variedad blanca histórica de esta zona de Ávila, conocida por ofrecer vinos con volumen, textura y una notable capacidad para transmitir el carácter del terruño.
Elaboración con personalidad
La vinificación busca extraer toda la complejidad de la uva sin perder frescura. Tras la vendimia manual, las uvas permanecen alrededor de tres días en contacto con sus pieles antes del prensado. Posteriormente fermentan con levaduras autóctonas y el vino envejece durante siete meses en barricas usadas de roble francés de 225 litros.
Lo que realmente distingue a Linarejos es el toque final: una vez terminada la crianza, se incorpora aproximadamente un 5 % de Manzanilla procedente de Sanlúcar de Barrameda. Este ensamblaje aporta una dimensión adicional marcada por notas salinas, matices biológicos y una mayor longitud en boca.
Perfil aromático
En nariz despliega una combinación muy atractiva de fruta blanca y flores. Aparecen aromas de pera madura, membrillo, fruta de hueso blanca, flor de azahar y jazmín, acompañados de un fondo mineral que recuerda al granito de los suelos de Gredos.
Boca: textura y tensión
Si algo caracteriza a este vino es el equilibrio entre amplitud y frescura. La Albillo Real aporta una textura casi untuosa y un volumen notable, mientras que la pequeña proporción de Manzanilla introduce una sensación salina que alarga el recorrido y aporta dinamismo. El resultado es un blanco con estructura, complejo, gastronómico y con un final seco y muy persistente.
Un vino para la mesa
Su combinación de fruta madura, mineralidad y salinidad lo convierte en un magnífico acompañante para pescados al horno, mariscos, arroces marineros, verduras a la brasa o incluso aves de carne blanca. Es uno de esos vinos que evolucionan en la copa y que ganan matices a medida que aumenta ligeramente su temperatura.
Valoración
Linarejos representa una de las interpretaciones más originales de la Albillo Real que pueden encontrarse actualmente en España. No busca ser un blanco convencional; juega con la identidad de Gredos y la tradición andaluza para ofrecer un vino lleno de personalidad, donde la fruta, la mineralidad y ese inconfundible toque salino conviven en perfecta armonía. Un vino diferente, de producción limitada y capaz de enamorar a quienes buscan blancos con carácter y profundidad.
Bar del Pla
Bar del Pla. Bar de vinos y tapas ubicado en el barrio del Born de Barcelona que marca tendencia en el mundo del vino en la capital catalana.
