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Vinos blancos para el Día del Padre

GRANBAZÁN Albariño Don Álvaro de Bazán 2018, elaborado por Bodegas GRANBAZÁN al amparo de la D.O. Rías Baixas. Una maceración en frío, fermentación a muy baja temperatura seguido de un reposo sobre sus lías de 12 meses sobre lías. Esta complejidad lo convierte en un vino tremendamente profundo, intenso de sensaciones, excelente estructura y con un afinamiento increíble.
En vista ya vemos un vino blanco con crianza, con un color amarillo pajizo muy brillante y limpio en copa parada, pero que en movimiento se perciben reflejos dorados que indican ya una considerable crianza.
Intensidad alta en nariz, mucha fruta, blanca, cítricos y, a diferencia de sus hermanos pequeños, el trabajo largo sobre lías hace que, cuando aireemos la copa, aparezcan muy bien conjuntados con la fruta aportes forales, mimosa, acacia. Fondo mineral (salino) tan característico. Sin duda, el trabajo sobre lías le da una enorme complejidad.
Ataque fresco en boca. paso también muy fresco pero a la vez muy intenso, con mucho volumen, más untuoso que otros vinos de la bodega , mucha fruta, gran acidez, aportes florales. Un final realmente intenso, persistente y largo.
Lagar do Cigur Godello Sobre Lías 2019 ‘Juan Luis Prada’, elaborado por los actuales gerentes de la bodega Adega Melillas e Fillos en honor a su padre. Ideal por lo tanto para celebrar el Día del Padre.
En vista es un vino que deja un color dorado, trementamente limpio y brillante, con una intensidad cromática media-alta, lo que indica sin duda complejidad, a lo que se le une el que los reflejos en movimiento en copa son amarillo dorados y acerados, perdiendo la verdosidad de los vinos jóvenes pero ganando en un increíble color dorado.
La nariz es de una intensidad aromática alta. Según acercamos la copa, se muestra con mucha fruta varietal, fruta blanca, cítricos, ligeros aportes de fruta de hueso, toques tropicales. La barrica enfatiza los aromas herbáceos. Tras airearlo aparece sutilmente la barrica, con toques ligeros balsámicos, nunca superponiéndose a la fruta, ligeros aportes especiados, una mineralidad de fondo muy del terruño valdeorrés.
La boca es gratamente desconcertante de entrada, ya que esperas una mayor untuosidad por la crianza, pero no es así. Una untuosidad justa que permite disfrutar de la juventud de la fruta, una acidez que le da viveza en el paso por el paladar, con un muy buen volumen. La crianza se percibe en la calidez del paso, con aportes ligeros especiados como en nariz. Un paso profundo y un final muy largo, con postgusto con mucha fruta.
Berroja 2019 es un vino elaborado por Bodegas Berroja al amparo de la D.O. Bizkaiko Txakolina. Con coupage de 80 % Hondarrabi zuri y 20 % Riesling, también con vinificación de las varietales por separado pero con descanso sobre sus lías de 8-10 meses, algo que se percibe bien en su cata en algunos momentos, a diferencia de su hermano que no lleva lías.
La vista nos deja un vino muy varietal, con un amarillo pajizo ténue, capa media, muy brillante y limpio en copa parada. Al moverlo aparecen toques averdosados de su juventud pero también reflejos dorados suaves.
La nariz es de intensidad alta, siendo como es un Txacolí lo que demuestra un excelente trabajo sobre lías. Aparece mucha fruta de inicio, fruta blanca como manzanas, toques a fruta de hueso como albaricoques, aparecen aromas a flores blancas. Tras airearlo aparecen ahormas herbáceos como a heno, se intensifican los aromas a fruta, un picor final con una carga importante de salinidad.
La boca de este vino es espectacular si quieres frescor por todos los lados a la vez que algo de complejidad. Ataque fresco, mucha fruta con gran acidez que le da una gran persistencia y una tremenda capacidad de guarda. Mucha fruta, viveza en el paladar, dejando un gran volumen en paso, sedoso, untuoso, por momentos casi masticable con mucha profundidad e intensidad, mucho gracias al buen trabajo de las lías. Final muy largo con un postgusto lleno de fruta.
