![]()

Maridando el Amontillado Botaina de Bodegas Lustau
Hoy presentamos una sugerencia de maridaje para amantes de la gastronomía española. En primer lugar, vamos a ofrecer un clásico de los vinos de Jerez, como es el “Amontillado Botaina” de bodegas Lustau; Un vino que ofrece lo mejor de los dos mundos jerezanos: la crianza biológica primero y la oxidativa después. En segundo lugar, se servirá un queso de oveja de media curación, desde la comarca de la Vera, en Extremadura.
El vino se ha servido a 10º y en copa catavinos; el queso se ha expuesto en una presentación clásica, con una tabla de pizarra acompañado de unos frutos secos y un pan recién tostado.
Un peligro al que nos arriesgamos siempre que preparamos un maridaje, es el de que alguno de los productos destaque por encima del otro, ya sea a nivel olfativo, gustativo o de sensaciones (picante, astringente…), algo, que en este caso se ha solventado de sobremanera. Ambos productos van muy en línea y nos ofrecen una experiencia gustativa más potenciada.

Los aromas del pan tostado son los primeros estímulos que nos llegan, algo agradable y que nos abre el apetito. La siguiente oleada nos llega a través del vino, que nos expone un gran abanico de aromas tales como: almendra amarga, vainilla, hoja de tabaco o pasas; La boca es punzante y extremadamente seca. Por último, en el queso encontramos un producto profundo en nariz, con recuerdos a establo y una boca grasa y picante.
Esta, es una sugerencia gastronómica que puede funcionar bien en aperitivos frugales, como fin de menú o como picoteo. Siempre consiguiendo una experiencia compleja y de altísima calidad.


Jaime Salinas Loaisa
Técnico en laboratorio y producción vinícola.
En mis ratos libres ejerzo de sumiller.
Fanático de la gastronomía y la enología.
En constante aprendizaje.
