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Las Moradas de San Martín, algo más que una experiencia enoturística al amparo de la D.O. Vinos de Madrid
Hablar de Las Moradas de San Martín es hablar de una experiencia que va más allá del enoturismo como lo entendemos tradicionalmente. A menos de una hora de Madrid, al amparo de la D.O. Vinos de Madrid, Las Moradas de San Martín se encuentra dentro de la zona ZEPA 56 (Zona de Especial Protección para las Aves), un entorno paisajístico de gran valor medioambiental gracias a su flora y su fauna autóctona.
Cuando uno se encuentra en la visita, percibe que se encuentra en un verdadero pulmón natural, con una atmósfera muy limpia, respetuosa con el medioambiente, sostenible y en completa sintonía con los ODS de la Agenda 2030. Se pueden ver los tratamientos preventivos con productos naturales que realizan en sus viñas y en la bodega, buscando la mínima intervención en sus productos, respetando al máximo la tipicidad de las uvas y de la zona.
No en vano, esta bodega posee desde 2017 el certificado de agricultura y bodega ecológica (CAEM), a lo que se le añade que realizan prácticas biodinámicas.
Como ejemplo de su preocupación y compromiso sostenible, mencionamos que fue la primera bodega al amparo de la D.O. Vinos de Madrid que presentó una visita «autoguiada», allá por el año 2023, con el nombre de ‘Entre viñedos’ y que se puede realizar a día de hoy como “Trekking entre viñedos“.
En su oferta de enoturismo, y como muestra del trabajo que realizan en la bodega en su día a día, la bodega ofrece a los enoturístas la posibilidad de realizar tareas propias del viñedo, como a poda de invierno o la poda en verde, la recogida de la uva en plena vendimia o la elaboración del mosto en la bodega. A lo largo del año, los visitantes pueden unirse a estas diferentes labores según la época, convirtiéndolo en una experiencia más inmersiva y participativa dentro de su oferta de enoturismo.
La bodega
El edificio donde se localiza la bodega se sitúa en plena sierra de Gredos, en San Martín de Valdeiglesias, y pertenece a una zona históricamente unida a sus vinos, donde los monjes del monasterio cisterciense de Santa María la Real ya los elaboraban.
Historia unida a la cultura española del vino, donde se aparecían los vinos que ya se elaboraban en esta zona allá en el afamado Siglo de Oro español, cuando no había escritor ni noble que no se acercara a disfrutarlos.
La visita nos lleva al Pago de los Castillejos, donde crecen las garnachas centenarias con la que se elaboran sus vinos, es un lugar de excelente tradición vitivinícola, documentada desde el siglo XIII.
Los vinos
Sus vinos, todos veganos, se elaboran de forma artesanal y manteniendo el respeto por la uva en todas las fases. Para ello, utilizan dos variedades: la garnacha centenaria (tinta) y la autóctona albillo real (blanca), que están recuperando desde sus inicios.
Uvas procedentes de viñedos situados a 870 metros de altura, un pago único en el cuentan con 21 hectáreas de viñedo propio de excelente potencial (17 has de garnacha y 3,4 has de albillo real), donde podemos encontrar, en perfecta convivencia y sintonía, viñas relativamente jóvenes y otras viejas, de más de 100 años, formadas en vaso y cultivadas en secano.
El resultado son vinos de enorme personalidad y enraizados con el terroir, lo que permite identificar a estos vinos con sus varietales de una forma “honesta”, sincera, sin que la mano del hombre intervenga para modificar lo que sale de la viña.
2 Vinos blancos y 4 vinos tintos, son los que os podréis encontrar entre sus elaboraciones.
Blancos
Albillo Real ECO, ecológico y vegano, con vendimia manual y crianza de 6 meses en barricas usadas de roble francés. Tipicidad de la varietal con el aporte justo de complejidad que le da la madera.
Ensayo ECO, con una producción de tan solo 741 botellas, también ecológico y vegano, con vendimia manual y crianza de 20 meses en una única barrica de roble francés de 500 litros, lo que eleva la complejidad del vino y le da una personalidad única.

Tintos
Initio ECO, que fue el primer tinto ecológico de la bodega, de viñas de edad entre 50 y 112 años, con sobre suelos graníticos de arena y roca que le aportan un inconfundible carácter mineral suavizado por el paso en barrica. El vino que es el alma de la bodega.
Senda ECO, vegano y ecológico elaborado con garnachas algo más jóvenes que su hermano, pero muy antiguas, de entre 40 y 85 años, con suelos arenosos de grava y rocas, lo que le da un toque de frescura inconfundible.
La Sabina, fue primer vino de garnacha de Las Moradas de San Martín al que no se le ha añadido sulfuroso (SO2) en ninguno de los procesos. Elaborado con uvas procedentes de viñedos de más de 70 años que le confieren complejidad y una estructura mineral, que lo convierten en un vino ecológico diferente.
Las Luces. Libro Dieciocho. El tinto más complejo de la bodega que se elabora en añadas puntuales de gran calidad. De gran estructura y complejidad, presenta una enorme capacidad de guarda, no en vano podemos disfrutar en estos momentos de la añada de 2018.
Enoturismo
La bodega madrileña presenta, dentro de su actividad enoturística, además de la anteriormente indicada, una completa oferta de actividades en las que los visitantes pueden participar incluso en diversas tareas que se realizan tanto en el viñedo como en la bodega para conocer su filosofía de trabajo artesano a través de diferentes talleres, como el taller de poda, el taller de iniciación a la cata, la vendimia o la observación nocturna astronómica del cielo de Gredos.


