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Los vinos europeos se quedan en los estantes chinos donde los consumidores buscan bebidas más baratas
El mercado del vino en China está atravesando un momento complejo. Los consumidores chinos están bebiendo menos, cambiando a marcas más baratas y buscando botellas con descuentos en plataformas de compras online. Esta tendencia está causando dolores de cabeza a los productores de todo el mundo, especialmente a los europeos.
Con la desaceleración económica de China, los consumidores buscan reducir sus gastos, y el vino extranjero caro es un lugar fácil para empezar a recortar South China Morning Post. Los consumidores están optando por consumir vino en casa en lugar de en restaurantes occidentales caros, ya que resulta más económico.
Caída dramática en las importaciones y preferencia por bebidas más asequibles
El descenso del consumo en China es responsable del 50% de la caída del consumo global de vino en los últimos 10 años. En 2023, China importó aproximadamente 250 millones de litros de vino, una caída desde los 340 millones del año anterior Statista, y las importaciones de vino en 2023 fueron un tercio del nivel de 2017, con su valor cayendo aproximadamente un 60% hasta los 1.200 millones de dólares.
Las importaciones de bebidas espirituosas valían más del doble que el vino, 2.800 millones de dólares frente a 1.120 millones, con la mitad del volumen. Esto muestra un cambio significativo en las preferencias de los consumidores chinos.
El contexto del mercado
Hace solo unos años, el mercado chino del vino estaba en auge y los exportadores sentían que era posible vender «cualquier cosa a cualquier precio» en el país. Ahora, algunos están recortando precios mientras luchan por conseguir pedidos.
Sin embargo, hay que mencionar que la oferta de vinos se está volviendo más premium en China y Corea del Sur, lo que sugiere que existe un segmento del mercado que sí está dispuesto a pagar más por vinos de calidad, aunque este segmento es mucho más pequeño que el mercado de masas que está buscando opciones más económicas.
En resumen, los vinos europeos enfrentan un mercado chino transformado donde la ralentización económica ha llevado a los consumidores a buscar opciones más asequibles, ya sea comprando vinos más baratos, consumiendo en casa en lugar de restaurantes, o simplemente bebiendo menos vino.

Sobrelías Redacción
Sobrelías Redacción
