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Bodegas Méndez-Rojo: un legado familiar que abraza toda Galicia
En el paisaje verde y escarpado de Galicia, la familia Méndez-Rojo ha construido un emporio vinícola con una visión muy clara: honrar su tierra y llevar los vinos gallegos a lo más alto. Fundado por sus antepasados en 1940, el proyecto ha crecido hasta abarcar bodegas en las cinco Denominaciones de Origen de la comunidad: Ribeira Sacra, Rías Baixas, Ribeiro, Valdeorras y Monterrei.
Historia y filosofía familiar
La historia de Méndez-Rojo arrancó con Manuel Méndez y Maruja Otero, fundadores de una pequeña tienda de vinos (Casa Penouzos) en Chantada (Lugo) en 1940.
Con el paso del tiempo, sus descendientes —Javier Méndez y Ana María Rojo— consolidaron un legado bodeguero, y bajo el nombre Méndez-Rojo nació un proyecto familiar que refleja su identidad: el apellido como marca, el territorio como fuente de inspiración, y la ambición de abarcar toda la diversidad vinícola gallega.
Desde sus orígenes, la familia ha enfatizado valores como el respeto al entorno, la sostenibilidad y el compromiso con su tierra natal. Su idea es clara: “vinos para disfrutar sin prisas … un proyecto con el que devolver una pequeña parte de lo que la tierra siempre nos ha dado.”

Viñedos, denominaciones y terroir
Lo más singular de Méndez-Rojo es su presencia en cinco DO gallegas diferentes. Esto no solo es simbólico, sino también muy estratégico: cada región aporta su carácter, sus variedades y su paisaje al portafolio general:
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Ribeira Sacra: aquí se encuentra su bodega Vía Romana. Las empinadas laderas sobre el río Miño dan viñas escarpadas, antiguas, sobre suelos rocosos, lo que exige mucho trabajo manual y, al mismo tiempo, aporta una singularidad muy marcada a los vinos.
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Valdeorras: con su bodega Terriña, Méndez-Rojo cultiva viñedos propios (unos 25 ha según su página) en suelos de granito, típicos de la zona, lo que favorece vinos con mineralidad y carácter.
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Rías Baixas: en esta DO tienen su bodega Vía Atlántica, donde elaboran sobre todo vinos blancos, aprovechando variedades autóctonas como Albariño.
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Ribeiro: el proyecto incluye Marqués de San Fiz, con viñedos en laderas dominadas por suelos graníticos, que ofrecen frescura y carácter a sus vinos de esta DO.
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Monterrei: sus viñedos están en la bodega Lagar de Deuses, otra pieza más del puzzle familiar, donde también elaboran con variedades locales.

Gracias a esta estrategia, Méndez-Rojo puede expresar gran parte de la diversidad vitícola gallega, desde vinos blancos muy atlánticos hasta tintos profundos y elegantes de montaña, pasando por vioneros menos comunes como los de Monterrei o Valdeorras.
Gama de vinos y referencias destacadas
Méndez-Rojo comercializa múltiples marcas y referencias, cada una asociada a una de sus bodegas DO:
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Vía Romana (Ribeira Sacra): probablemente una de sus líneas más representativas. Incluye vinos de Mencía, Godello… Por ejemplo, menciones recientes indican medallas logradas en concursos internacionales.
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Heroica: es un vino muy especial, lanzado en 2024, fruto de una colaboración entre Méndez-Rojo y la escritora Dolores Redondo. Solo se produjeron unas 2.000 botellas. Este vino fusiona literatura y viticultura, evocando la novela “Todo esto te daré”: un claro ejemplo de cómo la bodega conecta cultura y paisaje.
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Mil Ríos: en la zona de Valdeorras (Terriña) esta marca está destinada al canal horeca (restauración), con vinos que muestran las variedades tradicionales como Godello, Mencía o Garnacha de la zona.
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Otros blancos y tintos: en su portafolio también aparecen vinos más tradicionales de las DO Rías Baixas, Ribeiro o Monterrei, elaborados con variedades autóctonas (como Albariño, Treixadura, Mencía, Godello), respetando su origen con una filosofía de “vinos gallegos de calidad auténtica”.

Enoturismo: vivir la experiencia Méndez-Rojo
El proyecto Méndez-Rojo no se limita a la producción de vino: han desarrollado una oferta enoturística muy rica, invitando al visitante a sumergirse en la esencia de Galicia a través de sus bodegas.
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Visitas a Vía Romana: en Chantada (Ribeira Sacra), se puede visitar la bodega y sus viñedos, conocer el proceso de elaboración tradicional, los depósitos y rincones vinícolas, y catar algunos de sus vinos.
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Experiencias durante todo el año: no solo durante la vendimia, sino también en otras épocas, para que el visitante comprenda la cultura del vino gallego desde sus raíces más profundas.
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Eventos y celebraciones: la bodega ofrece la posibilidad de celebrar eventos en sus instalaciones, aprovechando su entorno y su carácter auténtico.
Además, la relación entre vino y literatura, ejemplo de ello es “Heroica” con Dolores Redondo, aporta un valor añadido a la experiencia: no solo se bebe vino, sino que se vive una historia, un paisaje narrado.

Propuesta identitaria y filosófica
Méndez-Rojo representa una visión muy cohesionada: una familia con tradición que abraza todo Galicia, sin fragmentar su proyecto en divisiones menores, sino construyendo un relato unitario alrededor de sus cinco DO. Su filosofía se articula en torno a tres ejes fundamentales:
- Territorio: viñedos repartidos por cinco zonas muy diferentes, cada una con su carácter propio.
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Tradición y modernidad: mantienen prácticas tradicionales de viticultura y vendimia, al mismo tiempo que invierten en innovación (vino-literatura, nuevos lanzamientos, marketing cultural).
- Sostenibilidad y respeto al medio: su discurso enfatiza el cuidado de la tierra, el respeto por la naturaleza y la herencia familiar, haciendo énfasis en la conexión con sus orígenes gallegos.
Bodegas Méndez-Rojo es un ejemplo poderoso de cómo una familia vitivinícola puede crecer respetando su esencia y su territorio. Desde sus inicios modestos en Chantada hasta un proyecto que abarca toda Galicia, han tejido una red de bodegas que refleja la diversidad, riqueza y autenticidad de las DO gallegas.
Sus vinos, que van desde mencías de ladera hasta godellos minerales, pasando por albariños y treixaduras, no solo representan la calidad técnica, sino también un profundo respeto por el paisaje y la tradición. Sus reconocimientos internacionales y su apuesta por el enoturismo literario (como con “Heroica”) los consolidan como embajadores del vino gallego moderno.
Para un reportaje sobre enoturismo, cultura del vino o estrategia familiar en el sector vinícola, Méndez-Rojo es un caso sobresaliente: combina la historia, la innovación y la identidad con una visión clara de futuro, sin perder de vista sus raíces.

Sobrelías Redacción
Sobrelías Redacción
