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El maridaje que propones es un claro exponente del terruño berciano. Estamos hablando de dos productos que nacen de la misma tierra y que se complementan de manera magistral.
El vino: Villegas Vino de Paraje Valtuille de Abajo
Es elaborado por César Márquez con mencía de viñedos viejos en Valtuille de Abajo, uno de los pueblos vitícolas más emblemáticos de la DO Bierzo, este vino expresa la mineralidad de los suelos de pizarra y la elegancia que puede alcanzar la mencía cuando se trabaja con mimo.
Es un vino con carácter atlántico, fresco, con taninos sedosos, notas de fruta roja y negra (cereza, mora), toques florales (violeta), y ese perfil especiado y mineral que lo hace tan singular.
El Botillo del Bierzo
El botillo es el rey de la gastronomía berciana: un embutido de costilla y rabo de cerdo adobado con pimentón, ajo y orégano, cocido lentamente y servido con cachelos (patatas), repollo y chorizo. Es contundente, graso, especiado y profundamente reconfortante.
El Maridaje
La frescura y acidez del Villegas corta perfectamente la grasa del botillo, mientras que sus taninos sedosos se integran con la textura carnosa del embutido. El carácter especiado de la mencía dialoga con el pimentón del adobo, y esas notas minerales aportan una tensión que equilibra la potencia del plato.
Es un maridaje de identidad y tradición: ambos productos hablan el mismo idioma, el del Bierzo. El vino no compite con el botillo, sino que lo acompaña con respeto y elegancia, realzando sus matices sin quedar sepultado por su intensidad.
Este maridaje es mucho más que una combinación técnicamente acertada. Es un diálogo entre tradiciones: la refinada (el vino de paraje) y la popular (el botillo de la matanza). Es el Bierzo en su máxima expresión: capaz de producir vinos elegantes y sutiles, y al mismo tiempo, platos contundentes y llenos de carácter.
Cuando pruebes este maridaje, estarás conectando con siglos de cultura berciana, con el trabajo de viticultores que cuidan cada cepa como un tesoro, con familias que perpetúan recetas ancestrales. Es, en definitiva, beber y comer historia viva.

Sobrelías Redacción
Sobrelías Redacción

