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Viajamos a la región vinícola de Languedoc-Rosellón, historia, cultura, vino y gastronomía se dan la mano
Hoy viajamos hasta la región vinícola Languedoc-Rosellón en Francia, la más grande ubicada en la costa mediterránea occidental del país y es famosa por sus largas horas de sol, un punto sin duda que atrae tano a turistas como enoturistas.
Hablamos de dos regiones, Languedoc y Rosellón, con características distintivas. Y si hablamos de materia de vinos, Languedoc con sus vinos de alta calidad y Rosellón con sus Vins Doux Naturels.
Es una zona a visitar donde la belleza natural, unida a su gran patrimonio cultural, no hacen más que ayudar al amante del vino y la gastronomía a tener una experiencia turística y enoturística espectacular.
Languedoc-Rosellón y su patrimonio cultural
Dar un paseo a lo largo de esta zona es nos permitirá ver localidades como Nimes, Montpellier, Carcassonne, Perpignan, Collioure, Narbonne o Limoux. Y en ella nos encontramos con un nexo de patrimonio histórico – cultural que nos traslada en el tiempo, como son los fascinantes muestras de la arquitectura grecorromana.

Nimes y su anfiteatro romano, durante mucho tiempo el más grande fuera de Italia, o los estadios, la Maison Carrée y la Torre Magne dan a Nimes el nombre alternativo de «Roma francesa». No podemos pasar sin visitar el Puente del Gard.


Podemos visitar Montpellier, con raíces medievales en la que es ahora una ciudad viva y vibrante, con un estilo muy moderno. Llena de callejuelas en su parte antigua, podemos tomar una copa de vino en la Comédie Place o en la Plaza Real de Peyrou.


Vamos a Carcassonne, donde quedaréis encantados. Y es que estamos ante una ciudad que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Aun se pueden ver los restos de cuando estuvo bajo la ocupación romana durante el Imperio Romano de Occidente. Aquí el turista puede realizar un sinfín de actividades, como la visita al lago Cavayère, senderismo, parques de atracciones o paseos entre los viñedos para los enoturistas.


Puerto de Collioure – La perla del mar, pasando justo al lado de Perpignan. Una localidad conocida por su patrimonio histórico, descubrimos el Castillo Real y el Fuerte Saint Elme. En el camino, también disfrutará haciendo un descanso en los encantadores pueblos.


Vinos de la región vinícola de Languedoc-Rosellón
En los viñedos de la región vinícola de Languedoc-Rosellón se cultivan muchas variedades de uva diferentes, con lo que es muy habitual el encontrarnos vinos de coupage, o sea, con participación de diferentes varietales, desde vinos tranquilos tintos, blancos y rosados hasta excepcionales vinos espumosos y dulces.

Languedoc es famoso por su diversidad de variedades de uva y vinos de mezcla, además de como ya os dije al inicio, de ser la zona vinícola de Francia con más sol (Rosellón).
Garnacha, Syrah, Mourvedre (Monatrell), Carignan y Merlot entre las uvas tintas, y Garnacha Blanca, Marsanne, Roussane, Vermentino, Picpoul y Clairette entre las blancas, son las más comunes que nos podemos encontrar a lo largo y ancho de sus viñedos.
Languedoc es ideal para los entusiastas del vino que disfrutan de los vinos tintos afrutados, muchos de estos conocidos por sus notas de fresas secas, pomelo rubí y frambuesa.

El Rosellón tiene hermosos vinos tradicionales y fortificados de Banyuls, Rivesaltes y Maury.
Las vides se benefician de grandes terroirs con un clima seco y cálido. Beneficiándose de este clima excepcional, el 95% de los Vin Doux Naturels tintos y blancos franceses se producen en el Rosellón. Estos vinos típicos del Rosellón despertarán su paladar. Los vinos tintos son especiados, afrutados y con un buen equilibrio entre taninos y alcohol mientras que los vinos blancos son más delicados con aromas cítricos de frutas blancas y flores.

Languedoc y su Blanquette de Limoux
La famosa Blanquette de Limoux de la región vinícola de Languedoc es el vino espumoso más antiguo del mundo; creado durante el siglo XVI por monjes benedictinos.
La principal variedad de uva utilizada para elaborar este tipo de vino es la Mauzac. Sin embargo, los viticultores pueden añadir Chenin y Chardonnay. Los viticultores vinifican su Blanquette de Limoux según el método Champenoise. Sin embargo, es posible que algunos enólogos utilicen otra forma de vinificar, que es el método Ancestrale.
Denominaciones de Origen y bodegas más conocidas
Nosotros destacaríamos las siguiente, dentro de la amplia variedad de zonas de enorme calidad que nos podemos encontrar:
- Languedoc
- Corbières

- San Chino
- Faugères
- Minervois

Y hablar de mejores bodegas es algo imposible, porque todas son de grandísima calidad. Casi un centenar de ellas ofrecen experiencias de enoturismo de muy variados estilos.

Os presentamos algunas de esas bodegas:
Château de Luc – Famille Fabre, viticultores de Languedoc desde 1605 en Corbières
Château de Flaugergues, con su castillo del siglo XVII en Coteaux du Languedoc
Château Pech d’André, con su agricultura orgánica por bandera desde 1701 en Minervois
Maison Guinot, donde descubrirás los espumosos del sur de Francia, Limoux
Domaine Saint-Hilaire, donde encontraremos tres clases de terroirs y amplitud de estilos de vinos en Coteaux du Languedoc
Domaine des Schistes, con un sol y un microclima único, ideal para turistas y enoturistas en Côtes du Roussillon-Villages
Château Saint Martin de la Garrigue, desde el Renacimiento y con un castillo lleno de historia en Coteaux du Languedoc
Château Ollieux Romanis en Corbières
Château de Paraza, bodega orgánica l más antigua de la zona en Minervois
Château de Caux et Sauzens con un castillo precioso rodeado de viñedos del siglo XVI en Malepère
Domaine Calmel & Joseph en Corbières, una experiencia enogastronómica increíble.
Abbaye de Fontfroide donde descubrirás una historia del vino de más de 900 años.

La Gastronomía de la región vinícola de Languedoc-Rosellón
La comida aquí se basa en productos regionales: pescado, muchas verduras, frutas, aceite de oliva y diversidad de hierbas.
Sus recetas tradicionales se transmiten de generación en generación y se ofrecen platos deliciosos.

Cassoulet de Castelnaudary – El plato de los supervivientes
El Cassoulet de Castelnaudary se compone de judías blancas y de muchos tipos de carne, como cerdo, pato, salchichas de Toulouse, etc. La mejor forma de cocinar un buen Cassoulet es elegir la buena variedad de judía, Lingot.

Su historia comenzó durante la Guerra de los Cien Años, cuando la ciudad de Castelnaudary fue ocupada por el ejército inglés. Hubo una hambruna horrible, por lo que todos en la ciudad dieron todo lo que tenían para alimentar a los soldados franceses. Gracias a esta ayuda mutua, los soldados consiguieron rechazar a los ingleses hasta el Canal de la Mancha.
Antiguamente se servía el domingo como comida de celebración.

Especialidades de pescados
En cuanto a los platos de mar, las especialidades son la Brandade de Nîmes y la Tielle Sétoise.
Brandade obtuvo el título de nobleza en 1830 gracias al famoso chef Charles Durand. Compuesta por bacalao desalado, aceite de oliva y un poco de leche, la brandada es uno de los platos más famosos de esta región. Generalmente se sirve caliente, también puedes degustarlo en hojaldre. También se puede comer frío sobre tostadas.
Tielle Sétoise o pastel de pulpo, se compone de pulpo y tomate. El pastel se sirve con otra especialidad culinaria: la Rouille, una especie de mayonesa.

Para degustar algunos de estos platos tradicionales de Sète, cita en el Quai de la Marine, donde encontrarás numerosos restaurantes. El canal también es un buen lugar para descubrir, especialmente cuando los pescadores regresan y venden su pescado.


Sobrelías Redacción
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