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La bodega californiana Oceano Wines amplía su gama Oceano Zero con un Chardonnay y un Pinot Noir de viñedo único procedentes de Spanish Springs Vineyard, elaborados con una tecnología que busca preservar los aromas del vino durante la desalcoholización.
El mercado de los vinos sin alcohol continúa avanzando hacia propuestas cada vez más sofisticadas. Ya no se trata únicamente de ofrecer una alternativa al vino convencional para quienes quieren evitar el alcohol. Algunas bodegas están intentando trasladar al segmento NoLo conceptos tradicionalmente vinculados al vino premium, como el origen, el viñedo, la añada, la variedad y la tecnología de elaboración.
Uno de los últimos ejemplos llega desde California. Oceano Wines acaba de presentar dos nuevos vinos de su gama Oceano Zero, un Chardonnay y un Pinot Noir de la añada 2024 procedentes de un único viñedo: Spanish Springs Vineyard, situado en la zona costera de San Luis Obispo.
El lanzamiento supone además una nueva apuesta de la bodega por situar el vino sin alcohol dentro de un segmento de mayor valor añadido.

Oceano Zero: vinos sin alcohol de un único viñedo
Una de las características que diferencia la nueva propuesta de Oceano Wines es precisamente su apuesta por el concepto de single vineyard, es decir, vinos elaborados a partir de uvas procedentes de un único viñedo.
Los dos nuevos vinos proceden de Spanish Springs Vineyard, situado a poco más de una milla del océano Pacífico, dentro de la zona de clima fresco de San Luis Obispo Coast AVA.
Según la información facilitada por Oceano Wines, las uvas son vendimiadas manualmente y proceden de suelos descritos como antiguos fondos marinos.
La elaboración está dirigida por Rob Fischer, enólogo especializado en el terroir californiano.
La elección del viñedo tiene especial relevancia en una categoría como la de los vinos sin alcohol.
Uno de los grandes retos de la desalcoholización es conseguir que, una vez retirado el etanol, el vino conserve suficientes características aromáticas y sensoriales para mantener una identidad propia.
Oceano Wines plantea una estrategia diferente: si el vino convencional puede expresar su origen a través del viñedo, la variedad y el clima, los vinos sin alcohol también pueden intentar hacerlo.
Tecnología para recuperar los aromas del vino
La tecnología es otro de los elementos centrales de la nueva propuesta de Oceano Wines.
Los vinos Oceano Zero utilizan el denominado Aroma Recovery System (ARS) de Solos, un sistema patentado que permite capturar determinados compuestos aromáticos del vino y reincorporarlos posteriormente al producto después de la retirada del alcohol.
El proceso combina esta recuperación aromática con una eliminación suave del alcohol mediante destilación al vacío.
La cuestión resulta especialmente importante porque la eliminación del alcohol puede afectar también a determinados compuestos volátiles responsables de los aromas del vino.
El sistema utilizado por Oceano Wines pretende conservar parte de esa denominada huella aromática para mantener el carácter varietal y territorial del vino.
Este proceso conecta directamente con uno de los principales desafíos de la categoría: cómo eliminar el alcohol sin eliminar también aquello que hace reconocible a un vino.
En este sentido, la nueva propuesta de Oceano Wines se sitúa dentro de la evolución tecnológica que está experimentando la elaboración de vinos desalcoholizados.
Como ya hemos explicado en cómo se hace el vino sin alcohol y cuáles son las principales técnicas de desalcoholización, la retirada del alcohol es solamente una parte del proceso. La conservación de aromas, estructura, acidez y equilibrio resulta igualmente determinante.
Un Chardonnay sin alcohol de California
La primera de las nuevas referencias es el Oceano Zero Chardonnay 2024, Spanish Springs Vineyard.
La bodega lo presenta como un vino de perfil fresco, con notas de cítricos, pera y brioche, acompañado por matices minerales y salinos y un final prolongado.
Su precio recomendado es de 45 dólares.
El vino presenta, según la información facilitada por Oceano Wines, entre 5 y 10 calorías por servicio y entre 1 y 2 gramos de azúcar residual por litro.
El Chardonnay resulta especialmente interesante dentro del segmento de los vinos sin alcohol porque las variedades blancas aromáticas y de buena acidez ofrecen características que pueden contribuir a mantener la percepción de frescura después de la desalcoholización.
En Sobrelias ya hemos analizado el desarrollo de los vinos blancos sin alcohol, una categoría en la que la tecnología tiene un papel especialmente importante para conservar los aromas varietales.
Pinot Noir sin alcohol procedente de viñedo único
La segunda referencia es el Oceano Zero Pinot Noir 2024, Spanish Springs Vineyard.
En este caso, la bodega describe un perfil basado en frutos rojos, cereza y notas de salvia costera, acompañado por una acidez marcada, taninos finos y matices más especiados y sabrosos.
El precio recomendado se sitúa en 55 dólares.
La elaboración de un Pinot Noir sin alcohol plantea además un reto diferente al de un vino blanco.
En los tintos, el alcohol contribuye de forma importante a la percepción de volumen y estructura. Por eso, conseguir un producto equilibrado después de la desalcoholización requiere trabajar cuidadosamente con la materia prima y con el proceso tecnológico.
La propia categoría de vinos tintos sin alcohol presenta precisamente este desafío.
Oceano Wines apuesta por el segmento premium
El lanzamiento de estos dos vinos no parece plantearse únicamente como una ampliación de catálogo.
Oceano Wines está intentando posicionar Oceano Zero dentro de una categoría de vino sin alcohol de mayor valor añadido, utilizando conceptos habituales en el segmento premium: viñedo único, añada, procedencia, terroir y elaboración especializada.
La nueva identidad visual de la gama también forma parte de esta estrategia. La renovación ha sido desarrollada por Cristina Ruales, directora creativa de Oceano Wines, con una nueva imagen para el packaging y la web de la compañía.
El objetivo es que la experiencia del producto no se limite a la ausencia de alcohol, sino que incorpore también elementos asociados al consumo de vino premium.
El mercado de vinos sin alcohol sigue creciendo
El lanzamiento de Oceano Wines se produce en un contexto de crecimiento del mercado internacional de bebidas sin alcohol. Se une por ejemplo al que hace tan solo unos días os comentábamos del «Albariño sin alcohol: el nuevo vino NoLo que llega desde California«.
Según los datos de IWSR citados en la comunicación de la compañía, el volumen de vino sin alcohol en Estados Unidos creció a una tasa anual compuesta del 23% entre 2019 y 2024.
El crecimiento fue superior en otros mercados como Canadá y Japón, aunque también se registraron incrementos en países europeos. Para España, el dato citado por IWSR es de un crecimiento anual compuesto del 6% durante ese mismo periodo.
El dato debe interpretarse dentro de un mercado todavía mucho más pequeño que el del vino convencional, pero muestra que el interés empresarial por los productos NoLo no se limita a una única región.
El consumidor de vino sin alcohol no tiene por qué abandonar el vino tradicional
Otro dato incluido en la información difundida por Oceano Wines resulta especialmente relevante.
La compañía cita datos de NielsenIQ según los cuales aproximadamente el 92% de los compradores de bebidas sin alcohol también adquieren bebidas con alcohol.
Esto apunta hacia una característica importante del mercado NoLo: el consumidor no tiene necesariamente que situarse en una categoría exclusiva.
Una misma persona puede elegir un vino convencional en una ocasión y un vino sin alcohol en otra.
De esta manera, el crecimiento de los vinos NoLo puede estar relacionado no solo con consumidores que quieren abandonar el alcohol, sino también con quienes buscan alternativas para determinadas ocasiones de consumo.
Es una cuestión que también aparece en la investigación reciente sobre el consumidor de vinos NoLo y que hemos analizado en Vinos NoLo: qué dice la ciencia sobre el futuro del vino sin alcohol.
De eliminar el alcohol a conservar el carácter del vino
La evolución de Oceano Wines resulta interesante precisamente porque cambia el foco del debate.
Durante los primeros años de expansión de los vinos sin alcohol, una parte importante de la conversación se centraba en una pregunta relativamente sencilla: ¿puede hacerse un vino sin alcohol?
Ahora la cuestión empieza a ser diferente:
¿Puede un vino sin alcohol conservar la identidad de un viñedo, una variedad y una determinada expresión territorial?
La apuesta de Oceano Wines consiste en responder a esa pregunta mediante la combinación de materia prima procedente de un único viñedo, elaboración especializada y tecnología de recuperación aromática.
El resultado son dos referencias de precio elevado dentro de la categoría: un Chardonnay de 45 dólares y un Pinot Noir de 55 dólares.
Es decir, la compañía no está planteando Oceano Zero únicamente como una alternativa económica al vino tradicional, sino como una propuesta premium dentro del mercado de vinos desalcoholizados.
Nuevas referencias de Oceano Zero en camino
La presentación del Chardonnay y el Pinot Noir 2024 supone además el inicio de una nueva etapa para la gama Oceano Zero.
Oceano Wines señala que tiene previsto incorporar nuevas expresiones procedentes de otros viñedos californianos, ampliando progresivamente el concepto de vinos sin alcohol de viñedo único.
La estrategia abre así una vía de desarrollo interesante para la categoría: pasar de hablar simplemente de vino sin alcohol a diferenciar productos por variedad, añada, origen y viñedo.
La evolución tecnológica será determinante para que esta estrategia pueda consolidarse.
Porque, al final, el reto de los vinos sin alcohol sigue siendo el mismo: retirar el alcohol sin perder por el camino la personalidad que hace que el consumidor reconozca y valore un vino.
Y propuestas como la de Oceano Wines muestran que una parte de la industria ya está intentando competir precisamente en ese terreno.

Sobrelías Redacción
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