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Enoturismo en La Seca: ruta del Verdejo y visita a sus bodegas
Hablar de enoturismo en La Seca es hablar de Verdejo, de viñedos, de pequeñas y grandes bodegas y de una localidad vallisoletana cuya identidad está profundamente ligada al vino. Situada en el corazón de la D.O. Rueda, La Seca es conocida tradicionalmente como la cuna del Verdejo, una variedad que encuentra en este territorio uno de sus principales referentes.
Pero descubrir La Seca desde el vino va mucho más allá de probar una copa de Verdejo. Es recorrer sus calles, acercarse a sus viñedos, conocer cómo trabajan sus bodegas y entender la relación existente entre suelo, clima, variedad y elaboración. Hay que ver qué llevar en la maleta para una visita enoturística como esta.
Desde Sobrelias hemos tenido la oportunidad de vivir esa experiencia en primera persona. Nuestra visita nos llevó hasta Bodegas Sara Rivera, un proyecto nacido en La Seca y muy vinculado a la interpretación contemporánea del Verdejo, además de permitirnos conocer otras bodegas y propuestas enoturísticas de la localidad.
La Seca es, por tanto, uno de esos destinos en los que merece la pena beberse el paisaje a sorbos.

La Seca, el corazón del Verdejo
La Seca ocupa un lugar destacado dentro del paisaje vitivinícola de la provincia de Valladolid y de la D.O. Rueda. La propia oferta turística de Castilla y León identifica la localidad como “La Cuna del Verdejo” y destaca tanto su patrimonio histórico y etnográfico como sus posibilidades para quienes buscan experiencias relacionadas con el vino.
El vino forma parte de la identidad de La Seca, como se puede observar en el Portal Turístico de Castilla y León. Basta acercarse a sus alrededores para comprobar cómo el viñedo forma parte del paisaje y cómo la cultura vitivinícola ha ido dejando su huella en la localidad.
La Verdejo es la gran protagonista, pero el interés de la zona está precisamente en comprobar cómo una misma variedad puede ofrecer perfiles diferentes dependiendo del viñedo, los suelos y las decisiones de cada elaborador.
¿Por qué La Seca es tan importante para el Verdejo?
La tradición vitivinícola de La Seca está estrechamente vinculada al cultivo de Verdejo. Los suelos y las condiciones climáticas de la zona obligan a realizar un trabajo cuidadoso en el viñedo y contribuyen a construir vinos con una marcada personalidad.
En nuestra visita a La Seca pudimos comprobar precisamente esa relación entre territorio y vino. En el caso de Bodegas Sara Rivera, el trabajo en el viñedo busca respetar al máximo la expresión de la variedad y la tipicidad del terreno.
Es uno de los aspectos que convierte una visita enoturística en algo más interesante que una simple cata: permite comprender de dónde viene el vino que después encontramos en la copa.
Una ruta de enoturismo por La Seca
La mejor forma de descubrir La Seca es hacerlo sin prisas y entendiendo que el vino está presente en buena parte del paisaje y de la cultura local.
Para quienes necesiten tener en cuenta condiciones específicas de accesibilidad, también puede resultar útil consultar nuestra selección de bodegas accesibles en España.
Nuestra experiencia de enoturismo en La Seca comenzó precisamente con la visita a varias bodegas. Fue una jornada en la que pudimos comprobar diferentes maneras de interpretar el Verdejo y distintas formas de acercar al visitante al mundo del vino.
La experiencia quedó recogida en Sobrelias bajo el título “Visitamos La Seca ‘copa en mano’”, un recorrido que comenzó en Bodegas Menade, continuó en Bodegas Martinsancho y terminó en Bodega Campo Elíseo.
Más que una sucesión de visitas, aquel recorrido permitió comprobar la diversidad que existe dentro de un mismo territorio vitivinícola, como podéis ver en el portal de la Ruta del Vino de Rueda.
Bodegas Menade
Nuestra ruta comenzó en Bodegas Menade, donde pudimos conocer la bodega y disfrutar de una experiencia gastronómica alrededor del vino.
El maridaje de uno de sus Verdejos con queso elaborado por la propia bodega y cerveza artesana permitió comprobar cómo una experiencia enoturística puede ir mucho más allá de la clásica visita a las instalaciones.
Bodegas Martinsancho
La segunda parada de nuestra experiencia fue Bodegas Martinsancho.
La visita permitió conocer diferentes espacios de elaboración y catar Verdejos con perfiles distintos. Uno de los grupos pudo recorrer la bodega subterránea y probar un Verdejo fermentado en barrica, mientras otro disfrutó de una elaboración más joven y fresca.
La experiencia mostraba así cómo la elaboración puede modificar la expresión final de una misma variedad.
Bodega Campo Elíseo
La ruta terminó en Bodega Campo Elíseo, donde pudimos conocer una bodega situada bajo la propia vivienda y acercarnos a diferentes elementos utilizados durante la elaboración.
Entre ellos destacaron los denominados “huevos” de diferentes materiales y los depósitos utilizados durante la recepción y elaboración de la uva.
Fue un buen cierre para una ruta que permitía pasar del viñedo a la elaboración y, finalmente, a la copa.
Visita a Bodegas Sara Rivera en La Seca

Uno de los contenidos que merece ocupar un lugar destacado dentro de esta ruta es nuestra visita a Bodegas Sara Rivera.
La visita, publicada originalmente en Sobrelias en 2021, nos permitió conocer un proyecto que seguíamos desde sus comienzos y que representa una forma diferente de acercarse al Verdejo de La Seca.
Sara Rivera, vinculada desde joven al mundo del vino, desarrolló inicialmente una trayectoria relacionada con la representación de vinos españoles en Reino Unido antes de comenzar a elaborar sus propios vinos.
El proyecto nació con una clara vinculación a La Seca y al Verdejo, aunque posteriormente amplió su elaboración hacia otros vinos y territorios. Aunque también elabora un tinto, Sara Rivera Roble, con el mismo público objetivo.
Sara Rivera y el Verdejo de La Seca

Uno de los vinos que mejor representa esta relación es Sara Rivera Verdejo, un monovarietal elaborado en la D.O. Rueda y procedente de La Seca.
En Sobrelias hemos seguido su evolución durante diferentes añadas. El Sara Rivera Verdejo 2022, por ejemplo, fue presentado como un Verdejo del corazón de Rueda, con certificación ecológica y trabajo sobre sus lías durante aproximadamente seis meses en depósitos de acero inoxidable.
También catamos la añada 2021, que alcanzó 92 puntos y la calificación de Excelente en Sobrelias, destacando su frescura, carácter frutal, notas herbáceas y minerales y el aporte del trabajo sobre lías.
Esta continuidad resulta especialmente interesante desde el punto de vista enoturístico: después de conocer el viñedo y la bodega, el visitante puede entender mejor el vino cuando lo tiene delante en la copa.
Un proyecto pensado para acercar el Verdejo a nuevos consumidores
Una de las características que destacamos durante nuestra visita fue la intención de Sara Rivera de elaborar vinos capaces de mantener la identidad de la variedad y, al mismo tiempo, resultar atractivos para nuevos consumidores.
El proyecto buscaba combinar la tradición del Verdejo con una interpretación más fresca y contemporánea.
Ese planteamiento también se refleja en las catas que hemos realizado en Sobrelias. La añada 2020, por ejemplo, fue descrita como un vino fresco, afrutado y con trabajo de lías, pero manteniendo el carácter varietal y el perfil mineral asociado al terroir de La Seca.
El viñedo como parte de la experiencia enoturística

Una de las razones por las que merece la pena visitar La Seca es que el vino no termina en la bodega.
El viñedo forma parte del propio paisaje y ayuda a explicar las diferencias entre los vinos que posteriormente encontramos en las copas.
La visita a una bodega permite conocer los procesos de elaboración, pero recorrer el entorno permite comprender por qué cada elaborador obtiene una determinada expresión de la Verdejo.
En este sentido, el enoturismo en La Seca puede plantearse como una experiencia completa:
paisaje + viñedo + bodega + vino + gastronomía.
Y esa combinación es precisamente la que convierte a la localidad en un destino interesante para una escapada enoturística.

Otras bodegas y vinos para descubrir en La Seca
La Seca ofrece un paisaje vitivinícola mucho más amplio que el de una única bodega. De hecho, el mapa turístico municipal identifica diferentes bodegas visitables dentro de la localidad y su entorno.
Para el visitante interesado en el vino, esto permite diseñar diferentes recorridos en función del tipo de experiencia que busque.
Viña Dammis
También encontramos proyectos de carácter más familiar, como Viña Dammis.
El Viña Dammis 2022 Verdejo Ecológico Sobre Lías que catamos en Sobrelias procede de viñedos de La Seca y está elaborado por dos hermanos que representan la cuarta generación familiar dedicada al trabajo de estos viñedos.
Es precisamente este tipo de proyectos el que permite comprender la diversidad del paisaje vitivinícola de La Seca.
Cuatro Rayas y los Verdejos de guarda
La relación de La Seca con el Verdejo tampoco se limita a los vinos jóvenes.
Un buen ejemplo es el Pisuerga Verdejo 2020 que catamos en Sobrelias, elaborado con uvas procedentes, entre otros pagos, de Las Comas y Poza las Lobas, en La Seca.
La vinificación en hormigón ovoide y su larga crianza sobre lías muestran otra manera de interpretar la variedad y de buscar vinos con capacidad de guarda.
Barco del Corneta
Otro proyecto interesante para comprender la diversidad de la Verdejo de La Seca es Barco del Corneta.
En Sobrelias hemos catado su Verdejo 2016, elaborado con viñas familiares situadas en La Seca, en el paraje de Cantarranas, con una elaboración sobre lías y crianza en barrica de roble francés.
Qué vinos descubrir durante una escapada a La Seca
Una de las ventajas de realizar una ruta de enoturismo por La Seca es poder comprobar que no existe un único perfil de Verdejo.
Dependiendo del viñedo y de la elaboración podemos encontrar vinos jóvenes y frescos, elaboraciones sobre lías, fermentaciones en madera, trabajos en hormigón o vinos con mayor capacidad de guarda.
En Sobrelias hemos podido comprobarlo a través de diferentes catas:
- Sara Rivera Verdejo: frescura, fruta y trabajo sobre lías.
- Viña Dammis Verdejo Ecológico Sobre Lías: viticultura ecológica y trabajo sobre lías.
- Pisuerga Verdejo: una interpretación de mayor capacidad de guarda.
- Barco del Corneta Verdejo: expresión de viñedos familiares de La Seca.
La comparación entre estos vinos es, en sí misma, una magnífica forma de comprender el territorio.
Qué ver en La Seca además de sus bodegas
Aunque el vino sea el gran protagonista, La Seca también cuenta con elementos patrimoniales que ayudan a completar la visita.
El Portal de Turismo de Castilla y León destaca especialmente la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, un edificio del siglo XVI de estilo renacentista construido en ladrillo y con una destacada torre y órgano barroco.
Por eso, una escapada a La Seca no tiene por qué limitarse a entrar en una bodega y regresar a casa.
La propuesta puede combinar:
- paseo por la localidad;
- patrimonio;
- viñedos;
- visita a una o varias bodegas;
- cata de Verdejo;
- gastronomía;
- y tiempo para disfrutar del paisaje.
Ruta de enoturismo en La Seca en un día
Si disponemos de una jornada completa, podemos plantear una ruta sencilla para descubrir la localidad.
Mañana: La Seca y el viñedo
Comenzaríamos con un paseo por La Seca y una aproximación al paisaje vitivinícola.
Es el momento de entender por qué el Verdejo tiene tanta importancia en esta localidad.
Mediodía: visita a una bodega
La segunda parada sería una bodega con visita previamente concertada.
En nuestro caso, Bodegas Sara Rivera forma parte de nuestra experiencia enoturística en La Seca, y su proyecto permite acercarse al Verdejo desde una perspectiva contemporánea.
Para cualquier visita actual conviene confirmar previamente con cada bodega su disponibilidad, horarios y condiciones.
Comida y gastronomía
Después de la visita, podemos aprovechar para conocer la gastronomía de la zona y acompañarla con alguno de los vinos elaborados en el entorno.
Tarde: segunda experiencia enoturística
La tarde puede dedicarse a otra bodega o a una experiencia complementaria.
Nuestra propia experiencia de “La Seca copa en mano” demostró precisamente que es posible plantear un recorrido por diferentes proyectos y descubrir distintas maneras de interpretar el territorio.
Final de la jornada: una última copa de Verdejo
Y, por supuesto, una escapada enoturística a La Seca merece terminar con una copa de Verdejo.
Porque después de haber recorrido el viñedo, conocido las bodegas y comprendido el territorio, el vino se disfruta de otra manera.
Cuándo hacer enoturismo en La Seca
La Seca puede visitarse durante todo el año, aunque cada estación ofrece una experiencia diferente.
La primavera permite disfrutar del despertar del viñedo; el verano muestra el paisaje en pleno desarrollo; el otoño ofrece uno de los momentos más especiales del calendario vitivinícola con la vendimia; y el invierno permite acercarse más al trabajo que se desarrolla en bodega y al patrimonio de la localidad.
Para organizar mejor una escapada, puedes consultar nuestra guía sobre cómo planificar un viaje enoturístico y nuestra guía sobre la mejor época para hacer enoturismo.
Preguntas frecuentes sobre el enoturismo en La Seca
¿Por qué La Seca es conocida como la cuna del Verdejo?
La Seca cuenta con una larga tradición vinculada al cultivo de Verdejo y forma parte del corazón vitivinícola de la D.O. Rueda. Su paisaje, sus viñedos y la importancia histórica de la variedad han convertido a la localidad en uno de los referentes del Verdejo.
¿Qué bodegas se pueden visitar en La Seca?
La localidad cuenta con diferentes bodegas y proyectos vitivinícolas. El mapa turístico municipal identifica varias bodegas visitables, entre ellas Bodegas Sara Rivera, aunque recomendamos confirmar directamente con cada establecimiento las condiciones actuales de visita antes de desplazarse.
¿Se puede hacer una ruta de enoturismo en La Seca?
Sí. La concentración de proyectos vitivinícolas permite organizar una escapada combinando diferentes bodegas, viñedos, patrimonio y gastronomía.
¿Qué vino es típico de La Seca?
El Verdejo es la variedad más estrechamente vinculada a La Seca y uno de los grandes protagonistas de la D.O. Rueda.
¿Qué se puede hacer en La Seca además de visitar bodegas?
Además de las experiencias relacionadas con el vino, se puede recorrer la localidad, conocer su patrimonio y disfrutar del paisaje vitivinícola. La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción es uno de los elementos patrimoniales destacados por Turismo de Castilla y León.
¿Se puede visitar Bodegas Sara Rivera?
Bodegas Sara Rivera forma parte de nuestra experiencia documentada de visita a La Seca y aparece también identificada como bodega visitable en la información turística municipal. Para una visita actual recomendamos confirmar previamente con la bodega su disponibilidad, horarios y condiciones.
La Seca, una forma diferente de descubrir el Verdejo
Hay lugares donde el vino es un producto más y otros donde forma parte de la identidad del territorio.
La Seca pertenece claramente al segundo grupo.
Aquí el Verdejo está presente en el paisaje, en las bodegas, en las conversaciones y en la historia de una localidad que ha hecho del vino uno de sus principales signos de identidad.
Nuestra visita a Bodegas Sara Rivera y aquella experiencia de recorrer La Seca “copa en mano” nos permitieron comprobar que el mejor modo de acercarse a este territorio es precisamente ese: recorrerlo, conocer sus bodegas y probar sus vinos.
Porque para entender realmente un Verdejo de La Seca no basta con abrir una botella.
Hay que conocer de dónde viene.

Sobrelías Redacción
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