Una botella del vino Fernández de Piérola Crianza 2021

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Una botella del vino Fernández de Piérola Crianza 2021 en una mesa antes de su cata, vino de la Rioja Alavesa

Fernández de Piérola Crianza 2021: un Tempranillo de Rioja Alavesa con carácter

Hay vinos que buscan llamar la atención desde el primer momento y otros que prefieren convencer poco a poco, apoyándose en el equilibrio, la fruta y una crianza bien integrada. Fernández de Piérola Crianza 2021 pertenece a este segundo grupo: un Rioja Alavesa de corte clásico, elaborado a partir de Tempranillo, en el que la fruta madura y la madera conviven con una estructura que invita a disfrutarlo con calma.

Estamos ante uno de los vinos más representativos de Bodegas Fernández de Piérola, proyecto familiar nacido en Moreda de Álava en 1996 con una idea muy definida: elaborar vinos de calidad y personalidad a partir de los viñedos familiares de Rioja Alavesa.

Su Crianza se ha convertido, de hecho, en uno de los vinos emblemáticos de la casa. La propia bodega lo define como su «buque insignia», una referencia construida alrededor de la expresión del Tempranillo y de una crianza prolongada en madera y posterior afinado en botella.

Rioja Alavesa como punto de partida

Fernández de Piérola tiene su origen en Moreda de Álava, una localidad integrada en Rioja Alavesa y con una larga tradición vitivinícola. La bodega nació en 1996 a partir de los viñedos familiares y mantiene una filosofía centrada en el trabajo de la viña, los bajos rendimientos y la búsqueda de vinos que expresen el carácter de la zona.

El contexto resulta especialmente importante para entender este Crianza. Rioja Alavesa es un territorio donde el Tempranillo encuentra unas condiciones particularmente favorables para desarrollar vinos de marcada identidad, combinando fruta, estructura y frescura.

En el caso de Piérola Crianza, la materia prima procede de viñas de más de 30 años, con rendimientos que no superan los 5.500 kg por hectárea y vendimia manual. La selección de viñedos y el control del rendimiento son elementos fundamentales para explicar la concentración y estructura que posteriormente encontramos en la copa.

100% Tempranillo

La personalidad de Fernández de Piérola Crianza 2021 comienza en la variedad.

Se trata de un monovarietal de Tempranillo, una de las grandes uvas tintas de Rioja. La elección de esta variedad permite construir un vino en el que la fruta tiene un papel protagonista, pero también ofrece una estructura suficientemente sólida para soportar una crianza prolongada.

La Tempranillo procedente de viñedos viejos aporta aquí una combinación interesante de fruta roja y negra madura, estructura, tanino y capacidad de evolución, mientras que el paso por barrica introduce las notas especiadas, tostadas y balsámicas que completan el perfil.

Una elaboración pensada para extraer carácter

La elaboración de la añada 2021 parte de uva despalillada que fermenta en depósitos de acero inoxidable a temperaturas controladas, sin superar aproximadamente los 28 ºC.

Posteriormente se realiza una maceración con los hollejos durante unos 30 días, con dos remontados diarios. Después de la fermentación maloláctica llega uno de los elementos que más personalidad aporta al vino: su crianza.

Fernández de Piérola Crianza 2021 permanece 18 meses en barrica, con trasiegos semestrales. La madera se reparte entre 70% de roble americano y 30% de roble francés, utilizando barricas de entre uno y tres años.

Esta combinación resulta especialmente interesante porque permite que el Tempranillo conserve su expresión frutal al mismo tiempo que adquiere complejidad procedente de la crianza.

Después de su paso por barrica, el vino continúa su evolución en botella antes de llegar al consumidor. La bodega señala actualmente que su Crianza completa la crianza en botella durante al menos otros 18 meses.

La cata de Fernández de Piérola Crianza 2021

Vista

En copa muestra un color rojo cereza intenso, de buena capa y con una apariencia que ya anticipa un vino con cierta concentración.

La tonalidad mantiene todavía matices vivos propios de un vino que, pese a su crianza, conserva una importante presencia de fruta.

Nariz

La nariz es intensa, madura y claramente varietal, con una primera expresión dominada por los recuerdos de fruta.

Aparecen notas de frutos rojos y negros maduros, con recuerdos que pueden llevarnos hacia la mora, la ciruela y la fruta del bosque. Sobre esta base frutal aparecen progresivamente los aromas derivados de la crianza.

La madera aporta vainilla, cedro, especias y recuerdos tostados, mientras que determinados matices balsámicos contribuyen a darle profundidad.

Es precisamente la combinación entre fruta madura y madera la que define buena parte de la personalidad de esta añada. La propia descripción de la añada 2021 habla de una combinación de mora madura, vainilla y cedro, mientras que otras fichas de cata coinciden en destacar la fruta roja madura, las notas de bosque, los tostados y los taninos nobles.

No estamos ante una nariz dominada exclusivamente por la barrica. La fruta permanece presente y proporciona al vino ese fondo de madurez que permite que la crianza se integre en el conjunto.

Boca

La entrada es seria, carnosa y estructurada, pero sin perder el equilibrio.

La fruta madura reaparece en el paladar, acompañada por las notas tostadas y especiadas que encontramos en nariz. El paso por boca resulta amplio y con peso, pero la sensación general está bien compensada por una acidez que evita que el conjunto resulte excesivamente pesado.

Uno de los aspectos más interesantes son sus taninos, de textura firme pero suficientemente pulida, que contribuyen a la estructura sin dominar el conjunto.

La madera está presente, pero integrada con la fruta. El resultado es un vino con volumen, estructura y persistencia, en el que la crianza aporta complejidad sin borrar completamente la identidad del Tempranillo.

El final es largo, cálido y persistente, dejando recuerdos de fruta madura, tostados, especias, vainilla y ligeros matices balsámicos. La descripción específica de la añada 2021 coincide en señalar un final largo y persistente, con una sensación cálida y firme.

Un Crianza que busca equilibrio entre fruta y madera

Si tuviéramos que resumir Fernández de Piérola Crianza 2021 en una sola idea, probablemente sería esta: fruta y crianza en equilibrio.

Es un concepto sencillo, pero no siempre fácil de conseguir. Una crianza de 18 meses podría hacer que la madera adquiriese demasiado protagonismo si la fruta no tuviera suficiente peso. Aquí sucede lo contrario: el Tempranillo proporciona una base suficientemente expresiva para que el roble se convierta en un elemento de complejidad.

El resultado es un Rioja de personalidad reconocible, con un perfil que combina fruta madura, especias, tostados, balsámicos y taninos nobles.

Es, además, un estilo que puede resultar especialmente atractivo para quienes disfrutan de los Rioja con una presencia evidente de crianza, pero sin llegar a convertir la madera en el único argumento del vino.

Un vino especialmente gastronómico

Por estructura y perfil aromático, Fernández de Piérola Crianza 2021 reclama mesa.

Su combinación de fruta madura, tanino y notas tostadas permite acompañarlo con platos de cierta intensidad. Funciona especialmente bien con carnes rojas, guisos, asados, embutidos, legumbres, caza y quesos curados.

También puede ser un buen compañero de la gastronomía tradicional riojana y alavesa, especialmente de platos de cuchara y elaboraciones en las que el vino necesite tener suficiente estructura para no quedar eclipsado.

La temperatura de servicio recomendada se sitúa aproximadamente entre 16 y 18 ºC, aunque para disfrutar plenamente de su perfil aromático puede resultar conveniente servirlo ligeramente fresco y permitir que gane temperatura progresivamente en la copa.

Valoración de Sobrelias: un Rioja Alavesa de corte clásico y personalidad marcada, donde la fruta madura del Tempranillo encuentra en los 18 meses de crianza una capa adicional de complejidad, estructura y profundidad.

Pedro Guerra

Amante del vino. Siempre a la búsqueda de nuevos vinos que poder recordar.

Por Pedro Guerra

Amante del vino. Siempre a la búsqueda de nuevos vinos que poder recordar.