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Óscar Hernando gana el Concurso Nacional Cocina con Vino con un postre elaborado con vinos de Castilla y León
El chef de Casa Silvano Maracaibo, en Segovia, se impone en la primera edición del certamen celebrado en Gastrónoma Valencia con una propuesta que combina helado de vino tinto de Valtiendas, gelatina de vino blanco de Rueda y yogur de oveja de Sacramenia.
El vino sigue demostrando que sus posibilidades gastronómicas van mucho más allá de la copa. Debemos ver el vino como un ingrediente más en la cocina. Su capacidad para aportar aromas, matices y personalidad a una elaboración culinaria ha quedado patente en la primera edición del Concurso Nacional Cocina con Vino, cuya final se celebró el 27 de octubre en Gastrónoma, en Feria Valencia.
El ganador ha sido Óscar Hernando, cocinero de Casa Silvano Maracaibo, en Segovia, gracias a una propuesta dulce que reúne diferentes productos vinculados al territorio: helado de vino tinto de Valtiendas «Evolet», gelatina de vino blanco de Rueda y yogur de leche de oveja de Sacramenia.
El certamen, organizado por la Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino y de los Espirituosos (AEPEV) y Gastrónoma, ha repartido 10.000 euros en premios entre los tres primeros clasificados. Más allá del reconocimiento a los participantes, la competición ha puesto el foco en las posibilidades del vino como ingrediente culinario y en su capacidad para integrarse en recetas dulces y saladas.

Un postre con vinos de Castilla y León se lleva el primer premio
La creación de Óscar Hernando ha convencido al jurado por una propuesta que incorpora el vino a diferentes preparaciones dentro de un mismo postre. El helado de tinto de Valtiendas, la gelatina de blanco de Rueda y el yogur de oveja de Sacramenia conforman una elaboración que conecta la cocina con productos representativos del entorno castellano y leonés.
La receta ganadora sitúa al vino en el centro de la experiencia gastronómica, no como un mero acompañamiento, sino como un ingrediente con personalidad propia. Su utilización en forma de helado y gelatina permite explorar diferentes maneras de incorporar sus características a una elaboración dulce.
El reconocimiento obtenido por Hernández también pone de relieve el potencial de la colaboración entre cocina y territorio, mediante el empleo de vinos y productos vinculados a distintas zonas de Castilla y León.
Cocina marinera de Tabarca con vino rancio y vino blanco
El segundo puesto ha sido para Pedro Juán Sánchez Santacreu, del restaurante La Muralla, situado en la isla alicantina de Tabarca.
Su elaboración, titulada «Calamar encebollado con aires de vino blanco al estilo tabarquino», propone una interpretación gastronómica vinculada a la tradición marinera de la isla.
La receta incorpora vino rancio al guiso y utiliza vino blanco para elaborar el aire que acompaña al plato. Dos aplicaciones diferentes que muestran cómo el vino puede intervenir en una misma creación culinaria, aportando matices tanto a la preparación principal como a sus elementos complementarios.
Esta propuesta representa la vertiente salada del palmarés y demuestra que las posibilidades del vino en la cocina no se limitan a las carnes, los guisos tradicionales o las salsas, sino que también encuentran su espacio en elaboraciones de inspiración marinera.
Un postre con vino de Tenerife completa el podio
El tercer premio ha recaído en Salvador Melgar Ramírez, del Restaurante Tabefe del CIFP NOROESTE, situado en Santa María de Guía de Gran Canaria.
Su propuesta, denominada «Viña Floral», integra el vino Brumas de Ayosa, perteneciente a la Denominación de Origen Valle de Güímar, en Tenerife, en diferentes preparaciones.
Entre ellas figuran un sorbete, una gominola y una teja de cacao y vino, recursos que permiten trabajar el producto desde distintas texturas y presentaciones.
La presencia de esta elaboración en el podio añade una representación de los vinos canarios y confirma la diversidad geográfica y culinaria de las propuestas reconocidas en esta primera edición.
Diez finalistas y cinco comunidades autónomas
La final del Concurso Nacional Cocina con Vino reunió diez elaboraciones procedentes de siete provincias y cinco comunidades autónomas.
Los participantes presentaron un repertorio que abarcó diferentes momentos de una experiencia gastronómica: un aperitivo, tres primeros platos, cuatro segundos y dos postres.
Las recetas mostraron distintas formas de utilizar el vino en la cocina, desde guisos y maceraciones hasta salsas, aires, helados y otras preparaciones. La variedad de propuestas permitió abordar el producto desde perspectivas muy diferentes, combinando técnicas culinarias y vinos de procedencias diversas.
Durante la jornada, los finalistas tuvieron que elaborar sus creaciones y presentarlas ante el jurado, maridaje entre vino y gastronomía, explicando también las armonías elegidas con los vinos, tanto para su utilización en las recetas como para acompañar su consumo.
La competición contó con Koldo Royo como maestro de ceremonias.
El jurado estuvo integrado por José Luis Murcia, José María Ruiz Benito, María Luisa Martín, Rocío Cibrán, María José San Román, Raúl Resino, Pedro Martínez Fernández y Pablo Montoro, profesionales vinculados a la cocina, el vino, la hostelería y la comunicación gastronómica.
El vino como ingrediente: nuevas posibilidades para la gastronomía
La primera edición del Concurso Nacional Cocina con Vino ha servido para mostrar diferentes formas de incorporar este producto a la gastronomía contemporánea (recetas y maridajes con vino). Las propuestas premiadas reflejan tres aproximaciones distintas: un postre que combina vinos de Castilla y León, una elaboración marinera inspirada en Tabarca y otra creación dulce que incorpora un vino de Tenerife.
Esta diversidad permite observar cómo el vino puede intervenir en recetas con técnicas y objetivos diferentes. Su incorporación a helados, gelatinas, sorbetes, guisos o preparaciones aromáticas abre posibilidades culinarias que van más allá de su presencia tradicional en la mesa.
Además, el uso de vinos y productos de distintas procedencias introduce un componente territorial en las elaboraciones. La gastronomía se convierte así en una vía para descubrir productos locales y explorar nuevas formas de relacionarlos con la cocina.
Con esta primera edición, el Concurso Nacional Cocina con Vino incorpora un nuevo espacio de encuentro entre profesionales de la gastronomía y del sector vitivinícola. Una iniciativa que sitúa al vino en el centro de la creación culinaria y que invita a descubrir sus posibilidades tanto en recetas tradicionales como en elaboraciones más innovadoras.
Palmarés del I Concurso Nacional Cocina con Vino
- Primer premio: Óscar Hernando, de Casa Silvano Maracaibo (Segovia), con su postre de helado de vino tinto de Valtiendas «Evolet», gelatina de vino blanco de Rueda y yogur de leche de oveja de Sacramenia. Premio de 5.000 euros.
- Segundo premio: Pedro Juán Sánchez Santacreu, del restaurante La Muralla, en Tabarca (Alicante), con su calamar encebollado con aires de vino blanco al estilo tabarquino. Premio de 3.000 euros.
- Tercer premio: Salvador Melgar Ramírez, del Restaurante Tabefe del CIFP NOROESTE, en Santa María de Guía de Gran Canaria, con «Viña Floral», una elaboración con vino Brumas de Ayosa, de la D.O. Valle de Güímar. Premio de 2.000 euros.

Sobrelías Redacción
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