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Georgia en dos voces

Georgia en dos voces

En esta cata que os proponemos hoy, Georgia se expresa a través de dos uvas que son casi dos temperamentos opuestos y, al mismo tiempo, complementarios. A un lado, Ojaleshi, con la elegancia fragante de un vino que suele insinuar más que imponer; al otro, Saperavi, la gran tinta georgiana, profunda, seria y de pulso firme.

Las dos botellas de Binekhi Ojaleshi muestran una variedad que regala vinos de fruta roja madura, notas florales, ciruela y un punto especiado muy particular, con una boca amable y envolvente que puede rozar lo semidulce según el estilo. Son vinos de paso seductor, más de perfume y textura que de músculo, con una identidad muy ligada a la tradición del oeste de Georgia.

Frente a ellas, las dos botellas de Papuna’s Marani Saperavi cambian por completo la iluminación del cuadro. Saperavi es una uva tinta de gran carácter, famosa por su color oscuro, su concentración y su capacidad para construir vinos intensos, con fruta negra, regaliz, especias, tierra húmeda y una acidez que sostiene el conjunto con firmeza. Allí donde Ojaleshi acaricia, Saperavi afirma.

No se trata solo de dos bodegas o de dos tintos distintos, sino de dos maneras de interpretar un patrimonio vitícola ancestral: una línea más aromática y amable, otra más austera, densa y de largo recorrido.

Cata de los vinos

Binekhi Ojaleshi 2017

Nariz de fruta roja madura, ciruela, violetas y un fondo de especias suaves. En boca se muestra sedoso, con tanino fino, tacto goloso y una sensación ligeramente dulce que lo hace especialmente accesible.

Binekhi Ojaleshi 2013

Más evolucionado, con notas de fruta compotada, té negro, hierbas secas y un matiz balsámico. La boca gana redondez y complejidad, con un final más largo y un perfil más gastronómico.

Papuna’s Marani Saperavi

Intenso y oscuro, con aromas de mora, cereza negra, ciruela, regaliz y especias. En boca aparece amplio, firme y con una acidez viva que le da definición y energía.

Papuna’s Marani Saperavi

La segunda botella refuerza el lado más severo y estructurado de la variedad: fruta negra madura, notas terrosas, cacao, pimienta y una textura con más agarre, pensada para platos potentes y mesa larga.

Georgia aparece aquí como un país donde la uva no es solo materia prima, sino memoria, territorio y carácter. Y en esa tensión entre la delicadeza de Ojaleshi y la profundidad de Saperavi está precisamente su encanto.

Sobrelías Redacción

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Por Sobrelías Redacción

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