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Gran Reserva 904 de 1995 y 2001

Disfrutando del paso del tiempo catamos Gran Reserva 904 de 1995 y 2001, clásicos de Rioja, dos vinos elaborados por la Rioja Alta, S.A. y que no hace más de unos días que os acercamos la cata de su última añada, la del 2011.

Lógicamente, el paso de los años en botella se ha notado con respecto a la última añada que hemos catado, pero eso no quiere decir que haya perdido ninguna de las dos añadas su enorme calidad y sus rasgos diferenciadores.

Tempranillo mayoritariamente, con un poco de Graciano, es el coupage de ambas añadas de este vino clásico de la Rioja. Envejecido durante 4 años en barricas seminuevas (edad media de 4 años) de roble americano.

Gran Reserva 904

En vista ambos añadas se comportan de forma extraordinaria, un poco mas oscura (pero no mucho) la añada de 1995. Capa media tirando a alta en los dos casos. Pero en las dos añadas, el movimiento en copa es realmente increible, no parecen en ningún momento que sean vinos de 19 y 25 años respectivamente.

Color rojo rubí con ribetes teja, de capa media-alta, ambos muy limpios y brillantes. Algo más intenso cromáticamente hablando el 1995.

Gran Reserva 904 cosecha 1995 y 2001 respectivamente
Gran Reserva 904 cosecha 1995 y 2001 respectivamente

La nariz en ambos casos es realmente compleja. Muy pero que muy complejos. El bouquet está muy presente, lógicamente algo más en la añada de 1995. Mucha fruta madura en ambos vinos, toques de compotada, con una aporte de la crianza a la par, muy similar, con toques muy presentes de especias, algo más dulces en la añada de 1995, pero en ambos vinos con aportes a madera, cueros, torrefactos, muy perceptibles. Un final mineral en ambos vinos, con algo más terroso la añada de 1995.

Gran Reserva 904

En ambos vinos la boca es muy potente, compleja, entrada con mucho carácter con un paso en ambos casos muy sedoso, suave y redondo, donde los taninos ya se han dulcificado y están perfectos. La acidez se conserva muy bien en los dos vinos, un pelín más presente en la añada del 2001. con un equilibrio perfecto entre taninos y acidez. Excelente y muy persistente retrogusto en ambos casos donde ya no aparece fruta. En la añada de 1995 más a maderas y torrefactos y en la de 2001 más a regaliz. Paso suave y redondo por el paladar con un final realmente largo y complejo.

En ambos casos podíamos pensar que podían aparecer algunos sedimentos, pero no ha ocurrido así.

Dos vinos realmente espectaculares, muy similares en sensaciones en su cata, complejidad, profundidad, que se merecen en estos momentos una calificación en ambos casos de Excepcionales, llegando a los 95 y 95+ respectivamente.

Manuel Terrón

Capitán de la Marina Mercante, winelover, en continua formación en el mundo del vino.

Bebiendo y aprendiendo.

Instagram: @decataconmanu

Por Manuel Terrón

Capitán de la Marina Mercante, winelover, en continua formación en el mundo del vino. Bebiendo y aprendiendo. Instagram: @decataconmanu