Pongamos que hablo de Madrid, un paseo por la Historia de los Vinos de Madrid

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Pongamos que hablo de Madrid

Pongamos que hablo de Madrid

Hay unos parámetros temporales que casi siempre se cumplen en este país en cualquier zona vitivinícola cuando me pongo a estudiar e indagar y, muchas veces, ligados a ellos sus variedades más representativas.

Y hablo de una franja temporal que oscila entre el siglo XII y el XIV.

Ya sea un estudio en profundidad sobre por ejemplo la Godello o, como en este caso sin tener nada que ver, sobre Madrid histórica y el origen de sus vinos.

Aunque Madrid actualmente no destaca especialmente por la suprema excelencia, si en cuanto a exportaciones a multitud de países de todo el globo, dentro de unos estándares de calidad digamos de unos buenos vinos.

Si retrocedemos en el tiempo, y retrocedemos bastante, veremos que los vinos de Madrid llegaron a tener y ostentar un muy buen reconocimiento en su momento.

Y es esa época dorada, la que servidor se propone hoy narraros y mostraros en la medida de mis posibilidades para que conozcáis esa parte de nuestra historia prácticamente olvidada.

Así pues, si estáis dispuestos, subiros conmigo a la máquina del tiempo y empecemos de nuevo a viajar.

Pongamos que hablo de Madrid

Inicio al viaje a los vinos de Madrid

Nos vamos a trasladar en un principio al siglo XIII, donde ya aparecen escritos datados de la época que detallan ciertas discusiones entre frailes y señores feudales por la propiedad de los viñedos. ¿Os imagináis esas disputas?

Es por aquella época cuando, en concreto a finales del XII y principios del XIIII, el mismísimo Arcipreste de Hita que ya era devoto de los vinos de Madrid (mencionándolos en varios de sus escritos y obras). Se admitía de forma general que el vino se venía produciendo en Madrid (cosa nada descabellada por otra parte) procedía ya de la lejana época de los Romanos.

Si bien, no es hasta el siglo XV cuando los vinos de Madrid empiezan a adquirir su mayor auge y mayor prestigio, incluso muy a pesar de las grandes producciones que ya por aquel entonces se daba en La Rioja.

Era y fue tal el entusiasmo que despertaba y despertó el vino de Madrid, que en 1481 el Concejo de la Ciudad de Madrid, como nota más que curiosa envió una carta a los dignatarios de Burgos que querían importar vino de Madrid diciendo que:

«Los que vinieran de allá por vino vengan cargados de pescado, y que si no lo truxeren que no llevarán vino».

Ese prestigio entonces ostentaban los vinos producidos en Getafe, Pinto, Parla y Fuencarral (si habéis leído bien).

La autoridad municipal (Consejo llamado por aquellos tiempos) tuvo que tomar medidas para evitar la venta fraudulenta de vinos de otros lugares en el mismísimo centro de la Villa y Corte, y así fue como en 1495 el anteriormente nombrado Concejo de Madrid, acordó que:

«Persona alguna desta Villa e su tierra so pena de las ordenanzas, e los que lo puedan beber», pues se cierta mucho que «por los de fuera se mete mucho vino a diario, estando abastada y más que servida la Villa, se enfrentarán al castigo y pena por ello, en caso de ser desobedecido esta ordenanza correspondiente».

Posteriormente, en la época de Felipe IV, es San Martín de Valdeiglesias es la zona que asume el liderazgo de la calidad produciendo el denominado «vino precioso».

De hecho, es la Comisaría de Abastos de la Corte (Miguel de Cervantes fue Comisario de Abastos) fue el organismo que regulaba y velaba por y para que todo el vino que se producía en cinco leguas alrededor fuera de Madrid.

En 1665 estaban censados 63 cosecheros que producían bajo el control del fisco y tenían que declarar tanto las cantidades de uva recolectada como el mosto obtenido, lo que venimos a conocer hoy en tiempos modernos como Denominación de Origen controlada y protegida.

No solamente se producía el «vino precioso», también existían los «ordinarios» o «de pasto», los «ricos» y los «moscateles» y con estos últimos se hacía la «carraspada» aguando el moscatel e incorporándole miel y especies.

La buena imagen de los vinos de Madrid se mantuvo prácticamente hasta principios del siglo XX, cuando había una extensión de más de 60.000 hectáreas de viñedo repartidas, en municipios de Navalcarnero, San Martín o Arganda, o incluso en lugares ahora tan céntricos como Carabanchel, Villaverde, Hortaleza, Fuencarral o Barajas.

En 1914, la filoxera atacó al fin el viñedo madrileño y, posteriormente, la guerra y el crecimiento urbanístico acabaron de arrasar el vino de Madrid.

Afortunadamente, en 1984 se crea el Consejo Regulador (que no D.O.) y empieza una recuperación en la calidad de los Vinos de Madrid.

Volvemos a coger la máquina del tiempo, y damos un salto hacia adelante temporal hasta y dónde nos deje el marcador de la historia, ósea hasta la actualidad.

Actualidad en los Vinos de Madrid

En la actualidad la ya DOP Madrid la cual fue arreglo estatutos creada como D.O. inicialmente 17 de Agosto de 1990.

Es una de las 96 denominaciones de origen protegidas en España que constan y no viene nunca mal saber a día de hoy de 19 VP (Vinos de Pago) 67 D.O.P. ( denominaciones de origen protegidas como hemos dicho) 2 D.O.C.a ( denominaciones de origen Calificadas) y 8 VC (vinos de calidad).

Esta está formada por 4 subzonas claramente diferenciadas.

La primera es Arganda, la segunda es Navalcarnero, la tercera es San Martín de ValdeIglesias y por ultimo la zona de El Molar.

De su producción, el 30 por ciento va dirigido a países dentro de la comunidad Europea EU o China, demostrando de esta forma que es capaz de producir y competir, perfectísimamente en los grandes mercados internacionales.

Actualmente son 51 bodegas la mayoría en la subzona de Arganda.

vinos do Madrid

La superficie de viñedo es aproximadamente unas 9.000 Hectáreas, en las cuales hay también unas 12.730 parcelas y un aproximado de 3.137 Viticultores trabajando bajo la gestión de unas 110 bodegas.

En las subzonas anteriormente citadas se elaboran vinos rosados, tintos, blancos y unos en particular que se llaman SobreMadres, los cuales tienen la peculiaridad de que en su peculiar elaboración contengan gas carbónico de Origen Endógeno, o sea, gas carbónico natural procedente de la mismísima fermentación de los mostos con sus Madres.

El concepto madre todos recordaremos (viene de la uva despalillado y ya estrujada), debido a la característica de estos vinos, todos deben de permanecer dentro del envase original siempre junto a las Madres. Será obligatorio embotellar la parte media del envase despreciando la primera zona de contacto con el aire y la parte baja, con el fin de no tocar las lías.

Con siempre cierta ausencia de trasiego salvo en el momento justo de ser finalmente embotellado en el recipiente final. El tiempo máximo de contacto de las Madres con el vino, en este caso es de 180 días y con un mínimo de 90 días. Y siempre va a quedar y quedará prohibido el empleo y el añadido de más gas carbónico que no se el endógeno tal cual citado.

Cambiando de tercio y hablando de geología por poner un ejemplo, los suelos de la zona de San Martín de Valdeiglesias están íntimamente relacionados con la geología del sistema central. Ósea, todos los que hayamos visitado alguna vez estos terrenos sabremos que evidentemente son de origen granítica, donde también aparecen génesis y rocas de origen filoniano.

Los viñedos los vais a encontrar asentados en laderas y pies de monte en las inmediaciones del sector oriental de la mismísima e imponente Sierra de Gredos.

Así también y no es justo olvidarnos de las llanuras aluviales que se encuentran entre el río Perales y el río Alberche.

vinos do Madrid

Variedades Vinos DO Madrid

Entre las variedades autorizadas nos encontramos con Cabernet Sauvignon, Garnacha Tinta, Merlot, Tempranillo, Syrah, Petit Verdot, Graciano y  la Tintorera de la citada ya Garnacha, siendo esta última la variedad principal tinta y «autóctona».

De la misma manera la variedad principal blanca, es la Albillo Real acompañada de Malvar, Parellada, Verdejo, Macabeo, Moscatel de Grano Menudo y, por supuesto Sauvignon Blanc.

Pongamos que hablo de Madrid

Así pues esta es una pequeña historia que hoy hemos recopilado, viajando a los Orígenes y volviendo posteriormente a la actualidad de los vinos de esta tierra.

Espero haya sido de vuestro agrado, y como me gusta a mí decir, pronto… pronto más y mejor.

Frank Deveraux

Sumiller, pero ante todo, amante del vino, siempre aprendiendo. Disfrutando de cualquier vino en un momento especial.

Vinoscopio.com

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