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Cata del vino Almaz Montium Crianza 2014, Bierzo

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Almaz Montium Crianza 2014

Almaz Montium Crianza 2014

Almaz Montium Crianza 2014 es otro de esos vinos curiosos que de vez en cuando te encuentras y que vale la pena catar por la diferencia que te encuentras en la copa que tienes delante, en mi opinión.

Y es que este vino monovarietal Mencía que elabora Bodega Almaz en la DO Bierzo ya sorprende por el hecho de que, denominándose crianza, estemos hablando de la añada del 2014. Pero tiene su explicación.

Se trata de un vino elaborado de de uvas procedentes de viñedos centenarios en vaso de suelos de silíceos compuestos de arcilla roja y mezclados con cantos de pizarra y cuarcita, muy minerales, que le dan una gran complejidad al vino en mi opinión, además de un fondo mineral muy marcado. Pero si ya de por si parece complejo, se le ne que pasa un período de crianza en barricas de roble francés de 24 meses, el doble que los habituales crianzas.

Este Almaz Montium Crianza 2014, procede además de agricultura ecológica, sin herbicidas ni productos externos de viñas de 1,5 kg por cepa, lo que os indica la complejidad de las sensaciones en la cata.

Además que hay que tener en cuenta que la añada del 2014 en el Bierzo, nos trajo vinos con menos intensidad de color pero si con más potencia de aromas, lo cual hace que los crianzas de esta añada tengan colores más suaves y de menos intensidad cromática en copa parada, como podéis ver en las imágenes, donde se ve un color cereza intenso y, donde podría esperarse una capa alta, no lo es tanto, mucho debido a las peculiaridades de esa añada.

En nariz, este Almaz Montium Crianza, nos deja claros aromas a fruta roja y negra, toques a fruta madura, ligeros aromas florales como a violetas y, en seguida, deja paso a los aromas de la crianza, con toques especiados, toques ligeros tostados, a regaliz y con una clara mineralidad de fondo como ya os comenté antes. El conjunto se muestra muy complejo pero muy equilibrado en mi opinión.

La boca es un elemento diferenciador frente a otros crianzas de tantos meses de barrica. La madera está presente, muy unida a los aportes de la fruta, más, lógicamente que en vinos de menor crianza.

La entrada muestra carácter, bastante amplitud en el paladar con un buen volumen. La fruta/acidez está bien gestionada lo que le ha ayudado a tener una buena guarda. Los taninos están presentes, trabajados, dejando un recuerdo medianamente largo en el paso por boca. Vuelve la fruta negra, toques especiados y mineralidad.

En mi opinión un vino diferente dada la cantidad de meses de crianza, 24 meses, que se aleja de los reservas de otras zonas de España donde prima el cuerpo y la potencia. Este vino es más sutil, más sedoso en el paso y con más carga de fruta y mineralidad que los de otras zonas. Por ese motivo , en estos momentos es un vino que se merece los 91+ puntos.

Una producción reducida de  poco más de 5.000 botellas que, si estáis interesados en catar, os recomendamos que contactéis con la bodega ya que le quedan pocas botellas.

José Luis del Campo
CEO en Socialmedia Network

José Luis del Campo. Sumiller. Asesor online de bodegas. CEO en Socialmedia Network.