Cómo fue la vendimia en la Rioja Alavesa

vendimia en la Rioja

Julio Carreter, enólogo de La Carbonera

Cómo fue la vendimia en la Rioja Alavesa

Cómo fue la vendimia en la Rioja Alavesa de la mano de Julio Carreter, enólogo de La Carbonera, perteneciente a la familia Torres.

La vendimia 2018 ha comenzado en fechas habituales en la Denominación de Origen Calificada Rioja, pero entre dos y tres semanas más tarde que la cosecha 2017, que fue la más temprana de la historia de esta región. La producción se ha recuperado después de la caída del año pasado debido a las heladas y se ha situado algo por debajo de la cifra récord del año 2000.

El ciclo vegetativo de este año ha venido marcado por la lluvia y el frío. Después de un invierno húmedo, la primavera se ha caracterizado por la presencia de lluvias y de temperaturas bajas durante varios meses. Esto ha provocado la aparición de brotes de mildiu que han requerido de un trabajo exhaustivo en el viñedo para poder controlarlo. Finalmente, con la llegada del calor y el buen trabajo de los viticultores, se ha alcanzado el verano con un buen estado sanitario y una cantidad de uva en las viñas que ya hacía prever una gran cosecha en La Rioja.

Debido a la humedad en el viñedo y la presión de plaga existente, las intervenciones de aclareo de racimos, tan necesarias para asegurar una correcta maduración y un buen estado sanitario del fruto, se han retrasado más que otros años’. 
En la parte final del ciclo, el tiempo nos ha acompañado y la maduración alcohólica y fenólica han ido bastante a la par. Hemos tenido un desarrollo de la vendimia irregular entre zonas y parcelas que ha hecho que vendimiáramos en muchos casos las fincas de más altura en primer lugar, al estar más maduras por tener menos carga de uva que las zonas más bajas, que normalmente son más tempranas. La vendimia la comenzamos el 6 de octubre con unos tempranillos de Azagra y Uruñuela, al mismo tiempo que empezábamos a recoger la graciano de Tudelilla y algún tempranillo de nuestra finca más emblemática, La Carbonera, en La Bastida’. 

La Carbonera, La Bastida

‘La helada del año pasado no nos permitió apenas recoger uva de La Carbonera. Este año hemos segmentado las 8 hectáreas plantadas de las 10 que tiene la finca en diferentes unidades de manejo, que hemos vendimiado separadamente, un esfuerzo que ha merecido la pena. También las estamos vinificando por separado y estamos realizando microvinificaciones de las distintas variedades blancas y tintas que posee la parcela para conocer su verdadero potencial. Además contamos con un fudre de 25 hls y un ánfora de barro de 375 litros con los que estamos experimentando’.

La Carbonera es un viñedo excepcional, con cepas de 73 años plantadas en vaso entre las que predominan la tempranillo pero también encontramos algunas cepas de garnacha y variedades blancas como la viura, la malvasía y la garnacha blanca. Los últimos lotes de esta finca los entramos el 15 de octubre.

El Consejo Regulador la ha catalogado como Viñedo Singular, reconociendo su singularidad, por lo tanto este es el primer año que podemos elaborar vinos bajo esta nueva categoría, que se sumarán a los vinos de municipio y subzona que ya están elaborando.

‘Las características de La Carbonera nos permiten ser optimistas con los vinos que estamos empezando a producir y que esperamos que nos den muchas alegrías. El 27 de octubre terminamos de entrar la uva de esta campaña en nuestra bodega de Labastida. La última uva en llegar fue de La Fonsagrada, una finca de 6 hectáreas adquirida hace unos meses y que se encuentra justo debajo de la bodega. A estas alturas, podemos decir que los primeros vinos 2018 se presentan francos en nariz, con una concentración adecuada, menor graduación y algo menos de extracción que el año pasado pero con mucha fruta y una buena acidez’.