Raúl Pérez cata de los vinos de sus proyectos Ultreia y La Vizcaína en la Alquitara Gourmet

Raúl Pérez cata de los vinos de sus proyectos Ultreia y La Vizcaína

Raúl Pérez, cata de los vinos de sus proyectos Ultreia y La Vizcaína en la Alquitara Gourmet

Raúl Pérez cata de los vinos de sus proyectos Ultreia y La Vizcaína en la Alquitara Gourmet, estupenda vinoteca de Ponferrada, marco inmejorable para poder disfrutar de estos dos proyectos del enólogo y ‘mago de los vinos’ berciano, Raúl Pérez.

Ya hace tiempo que no conversábamos con él en este magazine; aunque más que hablar, con Raúl preferimos escuchar, porque es donde realmente se aprende mucho y bien. Y en esta ocasión, además de mantener una buena conversación, hemos podido disfrutar de los vinos de dos de sus proyectos como son Ultreia y La Vizcaína. Del primero realizamos una ‘vertical’ hace unos años y en él hay vinos elaborados en diferentes puntos del mundo, mientras que el segundo es más centrado en la comarca del Bierzo y hemos catado durante los últimos años diferentes vinos y añadas.

En esta ocasión, gracias a los amigos de la Alquitara Gourmet, hemos podido disfrutar de vinos de estos dos proyectos de Raúl Pérez, dentro del marco del plan de catas mensual que realiza esta vinoteca en Ponferrada. La cata de vinos estuvo maridada de excelentes formas, ya que no faltaron espectaculares pinchos además de contar con el cortador de jamón Javier del Río y un maridaje musical a cargo del Trío Bohemia.

Muchas gracias a los amigos de La Alquitara Gourmet.

Raúl Pérez cata de los vinos de sus proyectos Ultreia y La Vizcaína

Ya en materia vitivinícola comentaremos que la cata realizada fue de 5 de los vinos de sus dos proyectos:

La Poulosa 2016, Los Arrotos 2015, Ultreia Saint Jaques 2016, Ultreia Godello 2016 y Ultreia 2015

Un blanco y cuatro tintos fueron los vinos escogidos por Raúl Pérez para la realización de esta cata de dos de sus proyectos, aunque nos confesó:

Esta año me pidió mi distribuidor estadounidense que quería hacer una cata con todos mis vinos, todos todos. Al final, los que elaboro yo (sin contar para otras bodegas ni asesoramiento) me quedé en 62 vinos”.

Os podéis imaginar que estos 5 vinos son solo una muestra de lo que elabora el enólogo berciano en todo el mundo, eso sí, todos ellos con su impronta y estilo único.

Empezamos por el blanco, el Ultreia Godello 2016. Lo definió Raúl como “un vino de denominación y no como un vino de pueblo”. La diferencia radica en que los segundos son los que él denomina como ‘de finca, de una sola parcela’, mientras que los primeros son aquellos que elabora con uvas procedentes de diferentes fincas ubicadas en la comarca de El Bierzo respetando la varietal. Es un godello sin crianza que sirve de base a probaturas para futuros proyectos. Cata: fresco, acidez no demasiado marcada, con unos recuerdos tropicales más propios de los vinos de Valdeorras que los que se elaboran en El Bierzo cn esta varietal.

El siguiente vino que disfrutamos fue el Ultreia Saint Jacques 2016. Un vino elaborado como monovarietal Mencía en el que en esta añada en concreto, se elaboró con un 50% de la uva entera, incluyendo el raspón lo que le confiere un marcado toque de acidez que se le une a la fruta y deja un vino fresco, elegante y frutal. Esta añada en concreto pasó entre 8 y 12 meses en barricas de roble francés hasta conseguir lo que Raúl Pérez tenía en mente, conservando su estilo y buscando siempre su impronta. Viñas procedentes de la zona de Valtuille y de la zona cercana a Pieros.

El tercer vino fue el Ultreia 2015, que además pudimos disfrutarlo en la cata de un Magnum. En este vino indica:

Lo hemos realizado con el 100% de la uva entera, buscando un perfil de vino diferente al anterior, ver cómo la misma uva, procedentes de diferentes suelos acaba dando vinos diferentes, más con cierto dulzor, además de que la vendimia de ese año comenzó alrededor del 21 de agosto en una finca con muchas horas de sol, lo que permitió una maduración diferente que se refleja en el carácter de este vino”.

Un vino con crianza de alrededor de 12 meses de viñas cercanas a Ponferrada (esta añada incluso llegó a los 15 meses) con diferente composición de suelos, orientaciones, incluso climatología, lo que hace que sea un vino bastante diferente en su cata al anterior. Un vino muy personal elaborado bajo velo de flor, con lo cual es un vino complejo de manejar y que corre riesgos en su elaboración.

El cuarto vino fue La Poulosa 2016, un vino del proyecto La Vizcaína, elaborado con Mencía, Alicante Bouschet, Estaladiña y Sousón. Elaborado de viñedos ubicados por la zona de Valtuille antiguos de entre 60 y 80 años, como podéis ver en su etiqueta. Envejece en barricas de roble francés de siete años de antigüedad durante unos doce meses.

Y como último vino, pudimos catar el vino Los Arrotos del Pendón 2015, un vino elaborado con la uva Prieto Picudo en la DO León.

Una uva muy compleja que se elaboró con unas uvas de una viña plantada antes de 1936, de las más antiguas que quedan en esta denominación de origen. Le llamamos ‘vino de cooperativa’ porque el dueño de la viña fue siempre cooperativista y dijo que para elaborar el vino había que hacerlo en la cooperativa y así lo hicimos con una fermentación en depósitos de cemento”.

Raúl reconoce que es una varietal que le encanta para trabajar ya que son unos vinos que tras veinte años, con una buena guarda, está como el primer día. Una varietal muy fuerte que realiza vinos con mucha personalidad, russ en momentos de la cata, casi rústicos, per que permiten disfrutar mucho de las potentes sensaciones que tienen cuando se catan.

Con Raúl Pérez

Sobre los vinos de El Bierzo en general le comentamos que opina frente a otras denominaciones de origen.

Hace 20 años, apenas se conocía a uno o dos enólogos de El Bierzo, hoy a poco que busques, más de 15 enólogos en la comarca elaboran vinos excelentes. Eso es lo importante y que se siga pensando en esa línea”.

Al hablar de vinos bercianos le preguntamos por el estilo que tienen y contesta

Los vinos de El Bierzo no tienen estilo. El estilo se consigue con cincuenta o sesenta años haciendo vinos de la misma forma que, al acercarlos a la nariz digas, ‘es un Bierzo’. Y eso lo tienen znas com la Rija, aunque hace ya unos años que cambiaron la forma clásica de elaborar vinos e hizo que perdieran su estilo. De hecho había ocasiones que no diferenciabas entre un Rioja o un Ribera del Duero elaborados con tempranillo. La Rioja parece que quiere volver a su estilo tradicional de elaborar vinos y eso es algo que no se puede perder. Nosotros vamos en ese camino, pero aun falta tiempo”.

Con algún vino en concreto de los que elaboras te identificas más

Con un vino no, si con un estilo de elaborar y siempre en mente con el tipo de vino que queremos hacer muy presente. Hay vinos que nos gustaría hacer en gran producción pero serían vinos muy caros en ocasiones por su reducida producción, con lo cual siempre hay que elaborar algún vino de los considerados asequibles que esté bueno al público”.

Puntuaciones, críticas, expertos, guías,….

Por muchas críticas o puntuaciones que recibas, un vino al final el consumidor  cliente final da su visto bueno. Un vino de 50 euros, aunque no te guste, sabes que pocos dirán que no vale para nada ya que te has dejado ‘una pasta’. Estro hace que realmente debamos de preocuparnos por elaborar vinos de entre 8 y 10 euros buenos, porque son los que realmente compra la gente. Hacer vino buenos y caros, puede valer para las puntuaciones, pero nunca debemos olvidar al consumidor”.

 

Sobrelías Redacción

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