Ojén

vinos más caros de España

Ojén

Foto: www.aguardienteojen.com

Ojén es el licor que se identifica con el aguardiente de vino, dulce y anisado, natural de Ojén Málaga.

Desde su origen en 1830 ha tenido sus cambios, pero la auténtica receta solo lleva ingredientes del pueblo. Se destilaba el vino de las uvas locales “principalmente moscatel” , añadiéndose madera de enebro que debía de ser quemada alcanzando un cierto punto en el proceso de elaboración, usándose ramas de matalahúva (anís) para aromatizar la destilación y se usaba también agua de la fuente del pueblo para rebajar la graduación alcohólica dejándolo en 50 grados aunque ahora por lo general se elabora a 37,5

Las etapas diferenciadas de elaboración en sus tres pautas se centran en:

  • 1830-1919 Pedro Morales e hijo. Ojen. Aguardiente superior
  • 1961- 1974 Juan Espada Fernandez. Ojen. Aguardiente superior
  • Desde 2013 Dominique Mertens Impex S.L. Ojén. Aguardiente superior

HISTORIA

Todo empezó en 1830 con la destilería fundada por Pedro Morales, con gran éxito, llegando a ganar 28 medallas y extendiéndose la fama por todo el territorio nacional y fuera del país. Se esforzaban en su propia publicidad a la vez que tenían que estar atentos de las falsificaciones existentes. Aparte de premios y distinciones, consiguieron lucir en las etiquetas de sus características botellas en forma de ataúd (cuadrangular y más estrechas en la base que en la parte superior) y con los títulos de Proveedor de la Real Casa y Caballero de la Estrella de Oriente junto a los escudos de España, Málaga y Ojén.

Pedro Morales fundador muere en 1892, tras desheredar a su hijo Antonio. Su bisnieto Tomás Morales se encontró como heredero del negocio, cuyo hijo “Periquito” heredó a su vez la destilería muriendo en 1919 con 22 años y sin haber tenido tiempo de transmitir la receta del aguardiente.

La destilería cerro en 1920, hasta que en 1958 apareció Juan Espada Fernandez, quien negocio la compra de la destilería, afirmando tener la posesión de la receta de anís de Ojén, alegando que su padre la conocía por haber trabajado con Pedro Morales en aquellos años y él en su lecho de muerte le había transmitido la receta de dicho anís. La venta de la destilería se cerró por 31.500 duros y la producción del Aguardiente de Ojén fue relanzada en 1961. Tan solo le duró 13 años la destilería a Juan Espada, ya que en esa época un empleado contratado por la destilería Francisco Cabrera como químico quién, por nepotismo, introdujo a numerosos miembros de su familia y el aumento excesivo de personal y de conflictos internos en la empresa propiciaron el cierre de esta destilería en 1974.

Hubo un fabricante de vinos de Jerez de la Frontera, Manuel Fernández S.A., que comercializó desde 1930 un aguardiente llamado White Label Ojén pero este producto no corresponde al verdadero aguardiente de Ojén, pues no está dentro del territorio de dicha zona en la comarca malagueña, el único parecido que tiene es que es un licor anisado, que claramente no tiene nada que ver. Se elaboró utilizando el gran auge del mítico licor de Ojén y sus ventas en Nueva Orleans donde se exportó teniendo gran éxito. Hasta que desapareció con el auge del whisky y en cuanto al licor anisado le quitó todo el éxito el mítico Anís del Mono.

En Ojén el aguardiente se dejó de fabricar en 1974 con el cierre de la empresa de Juan Espada, volviéndose a elaborar en 2013 en la Finca La Giralda, propiedad de la empresa ojeneta Dominique Mertens Impex S.L. Los herederos de las familias Espada y Morales fueron en su día propietarios de la patente de la fabricación y junto a los poderes públicos de Ojén quienes habían manifestado públicamente la voluntad de relanzar dicho producto fabricado por la belga Dominique, quien se instaló en el pueblo malagueño en cuestión, comprando la finca La Giralda, hasta el punto de la obtención de su Denominación de Origen en 2013 con la salida de las primeras 3000 botellas. Y después de este momento tan importante para este pueblo y su aguardiente fallece Dominique dando paso a su hija Maud Augustine Léa Reynaert y Juan Pablo Benítez, retomando la dirección de la empresa y la producción regular del aguardiente, la cual sigue en la misma finca, con 1400 cepas de uva Moscatel de Alejandría y una graduación como tenía de 37,5 grados .

ESLOGAN PUBLICITARIO

Es célebre entre los españoles la pequeña cantinela “una copita …..de Ojén”. Cantada haciendo una “cesura o pausa entre el verso”; teniendo en cuenta que mucha gente no se sabe la escasa letra si saben su sonsonete, dando con el dedo o los nudillos los siete golpecitos que hay de separación, sobre la superficie de una barra o una mesa.

El origen de estas notas es incierto pero estuvieron presentes en la ópera Los alabarderos de la Casa Real en 1888, del británico Arthur Suilivsn. También en la canción de 1899 At a Darktown Cakewalk de Charles Hale.

En España la melodía fue recuperada por la familia Morales para publicitar su Aguardiente de Ojén, y todavía se recuerda ese eslogan en la zona en cuestión para no perderlo.

LEGADO CULTURAL

Además del anteriormente citado, el Ojén ha estado presente en más ámbitos culturales.

Camilo José Cela lo nombra en su novela La Colmena.

Pablo Picasso ” malagueño” dibujo una botella de Ojén en su cuadro El Bodegón español realizado en 1912, que actualmente se puede ver en el Museo de Arte Moderno de Villenueve-d’Asc en Francia.

En Televisión Española, en el programa Con las manos en la masa, emitido desde el 1984-199. El tema fue una canción escrita y compuesta por Carmen Santonja, hermana de la presentadora del programa Elena Santonja, y parte integrante del dúo femenino Vainica Doble; pero que también fue cantada por Gloria Van Aerssen y nuestro Gran Joaquín Sabina; diciendo la letra “Dame pepinillos y yo los mojaré en una copita de Ojén”.

Víctor Rivas Estefanía

Víctor Rivas Estefanía. Autor del libro '5107 Uvas de vino. Sinónimos y cruces'. Amante del vino y la buena gastronomía.

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