Maridaje gallego

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Maridaje Gallego

Maridaje gallego

Buenos días lectores, os acercamos un maridaje completamente gallego conformado por unas conservas desde Cambados y unos vinos de Salvaterra do Miño.

Las conservas vienen de la mano de Real Conservera Española y consisten en un pack de: mejillones fritos en escabeche, sardinillas en aceite de oliva de edición limitada, navajas al natural recién premiadas al producto excelente, agujas en aceite de oliva y su último lanzamiento, bacalao a la portuguesa.

Respecto a los vinos, se van a degustar tres referencias de las Bodegas Ángel Sequeiros, que está bajo la DO Rias Baixas, muy cerca del río Miño, casi en la frontera con Portugal. Los vinos que se van a incluir serán: Quinta Gaviñeira Albariño, Albariño Lías 2017 y Albariño Foudre 2011.

El primer producto que se va a probar van a ser los mejillones mejillones DOP de la Ria de Arosa, fritos en escabeche. Se han decidido acompañar del “Albariño Foudre 2011”, por la complejidad que puede aportar. En este caso el maridaje funciona especialmente bien, por el punto complejo y graso que genera el vino, sumado a la textura y sabor del mejillón.

La presentación de la conserva está muy cuidada, ya que se ve percibe en todo momento el gran esmero y calidad de un trabajo artesanal. La propia lata incluye aún, algunas especias tales como hojas de laurel o clavo.

El vino destaca por los colores vivos que atesora aún pese al tiempo que tiene, y la frescura en forma de buena acidez que aguanta. Da lo mejor de sí, a los 10 minutos abiertos.

Después de este maridaje, se optó por abrir las sardinillas de edición limitada en aceite de oliva, con el Albariño “Quinta Gaviñeira”. En este caso se eligió un vino de un perfil más joven y frutal, para compaginar las notas salinas de las sardinillas. Fue todo un acierto, los productos eran sublimes, y juntos, no hacían más que destacar las cualidades del compañero.

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El vino destacaba por un perfil cítrico muy cítrico y floras, con un fondo de mineralidad, que compaginaba muy bien con el punto untuoso de las sardinillas. Estas, están cuidadosamente seleccionadas y empacadas una a una.

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El siguiente producto que se va a degustar van a ser las navajas de Aguiño , Islas Cies “Rías gallegas” al natural junto con el Albariño Lías 2017. En este caso la elección viene dada por ese aporte envolvente que aportan las lías en contrapunto con el aporte salino-marino de las navajas. Cabe destacar que las navajas se han llevado este año el premio “Galicia Alimentación al Producto Excelente”.

En cuanto a presentaciones, la de las navajas era frugal y llamativa, contaban con un color nacarado y eran toda una experiencia para los paladares más exigentes, la textura tierna de estas, estaba en su punto exacto. En cuanto al vino era bastante expresivo en nariz y muy complejo en boca, contaba con un retrogusto muy prolongado.

Maridaje gallego

Pasamos ahora a probar las agujas junto al Albariño Lías 2017, buscando otra vez el punto untuoso y complejo de este vino, para que compagine a las agujas. Las agujas, como buen pescado azul, eran sabrosas, grasas y con el punto exacto de salinidad que las hacía un autentico gustazo.

Por último, y quiero dejar claro que no menos importante, se ha dejado la novedad en conservas de “Real Conservera Española”, el bacalao a la portuguesa. En este caso, y después de haber probado ya todos los vinos, se ha decido acompasar con el Albariño Foudre 2011.

La presentación en este caso, pasa de excelente a sobresaliente. La propia lata incluye una sutil cama de patatas confitadas abajo del todo, el bacalao cocinado con una receta que nada tiene que envidiar a la de cualquier abuela, y todo esto rematado con cebolla confitada y una aceituna negra.

El sabor era extraordinario, el punto de la cebolla y la patata era perfecto, y la facilidad para poder presentarlo directamente en un plato le sumaba puntos a una más que sobresaliente nota.

Maridaje gallego

El vino jugaba en este caso un papel fundamental, ya que las expectativas en cuanto al palto eran altas. Y no falló. El haber estado un tiempo más oxigenándose le permitió mostrar más complejidad en nariz, cada trago era un disfrute. El cuerpo y la acidez, hacían además de trampolín idóneo para un pescado en guiso como el que teníamos entre manos.

Ha sido una gran experiencia en todos los sentidos este maridaje gallego, que nos ha hecho desplazaros mentalmente un ratito a tierras gallegas, de la mano de algunos de los más altos productos gourmet que allí se producen.

Jaime Salinas Loaisa

Técnico en laboratorio y producción vinícola.

En mis ratos libres ejerzo de sumiller.

Fanático de la gastronomía y la enología.

En constante aprendizaje.

@Garnachaman

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