Maridaje del vino Sara Rivera Tempranillo 2019 Roble y el queso 1949 Tábula de Quesos Feijoo

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Maridaje del vino Sara Rivera Tempranillo 2019 Roble y el queso 1949 Tábula de Quesos Feijoo

Hoy os acercamos un maridaje realmente espectacular, donde os proponemos la cata de este vino, Sara Rivera Tempranillo 2019 Roble, que elabora Bodegas Sara Rivera con el queso 1949 Tábula que elabora la quesería Quesos Feijoo en la provincia de Ourense.

Aunque muchos amantes de los vinos de Ribera o de VT Castilla y León son más dados a los vinos de al menos 12 meses de crianza, lo cierto es que hay una tendencia creciente a los vinos ‘roble’, un estilo diferente dentro de esta zona que cada día me gustan más porque combinan muy bien la frescura de la varietal, la tipicidad del terroir y la complejidad que le da un ligero paso por barricas.

Este es el caso de este vino, Sara Rivera Tempranillo 2019 Roble, que es un monovarietal Tempranillo procedente de viticultura orgánica que pasa solamente 4 meses por barricas de roble francés en su crianza. Este corto paso le da un gran complejidad (no me la esperaba así al ser tan pocos los meses en barrica), pero sin quitarle nada de la frescura de la varietal y la presencia de fruta que lo acompaña en todo momento en las diferentes fases de la cata.

Quesos Feijoo

Por otro lado, este 1949 Tábula de Quesos Feijoo es una mezcla de cabra y baca, curado y con afinamiento posterior en bodega, que le permite mostrar sin duda el estilo de Quesos Feijoo a la hora de elaborar estos vinos no tan típicos en Galicia. Gran textura en el paladar que permite dejarnos una gran persistencia, apareciendo muchos aportes de su envejecimiento con algún toque a frutos secos, toques ligeramente vegetales. Complejo, elegante.

Un vino que en vista nos deja un color cereza picota, bastante intenso, con una capa media tirando a alta, muy brillante y limpio en copa parada, que nos deja unos inconfundibles reflejos violáceos en movimiento de copa indicativos de su juventud.

La nariz, de intensidad media-alta, nos deja una gran complejidad, algo que me ha sorprendido, esperaba alguna, pero no tanta. Mucha fruta roja de primeras, toques florales, que al airear la copa dan paso sutilmente a aportes especiados de la barrica, con ciertos toques tostados, ligeros aportes a madera, toques sencillos balsámicos, un conjunto aromático muy equilibrado y tremendamente fresco. Fondo mineral.

La boca es de ataque fresco, dejando paso a mucha fruta que presenta una acidez perfectamente controlada. Paso sabroso, sedoso, elegante a la vez que fresco. La acidez le da una gran viveza en el paladar. La crianza presente, muy bien conjuntada con la fruta le imprime carácter. Equilibrado, con taninos presentes y muy cuidados, amargor final muy rico. Final bastante largo.

Sin duda un excelente vino roble de Castilla y León que merece tras su cata la valoración de Excelente, llegando a una puntuación de 92+ puntos.

José Luis del Campo
CEO en Socialmedia Network

José Luis del Campo. Sumiller. Asesor online de bodegas. CEO en Socialmedia Network.

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