Cata del vino Maceración Carbónica ‘Prada A Tope’ 2018

Maceración Carbónica 'Prada A Tope' 2018

José Manuel Ferreira, enólogo en Bodegas Prada a Tope

Cata del vino Maceración Carbónica ‘Prada A Tope’ 2018

Estimad@s amig@s de este magazine digital Sobrelias.com, para mi es un verdadero placer poder compartir con todos vosotros mi pasión por todo lo que rodea al maravilloso mundo del vino. En mis artículos me gustaría compartir mis experiencias en el mundo del vino, tanto positivas como negativas, y en la medida de lo posible, conocer vuestras opiniones, para así entre todos reflexionar y mejorar todo en la medida de lo posible.

En esta primera ocasión, deseo compartir la cata del vino Maceración Carbónica ‘Prada A Tope’ 2018, un vino que se presentó ayer mismo en la bodega emblemática Palacio de Canedo (Prada a Tope) en la comarca del Bierzo de la mano de José Luís Prada. Como cada año, el segundo sábado de noviembre se presenta el primer vino de maceración carbónica. Es todo un acontecimiento social donde nos agasajan con una cena típica berciana y una botella de este vino tan espectacular.

José Luis Prada

José Luis Prada: “Cada año es diferente y eso es lo que lo hace grande”.

El vino de maceración carbónica, es un tipo de vino donde su singularidad es el tipo de fermentación.

La primera referencia escrita es a través del gran químico francés Louis Pasteur, pero fue el investigador Michel Flanzy y su hijo quienes realizaron estudios más profundos. Ambos están considerados como los padres de la maceración carbónica moderna.

La maceración carbónica, se realiza en dos etapas. En la primera, se pone el racimo entero con el raspón en el depósito en una atmósfera saturada de anhídrido carbónico, inerte de oxígeno, provocando una fermentación intracelular, es decir, dentro de la propia uva a una temperatura media entre 30-32º. Si en todos los tipos de fermentación tendremos que tener un control exhaustivo de la temperatura en este tipo de fermentación debemos ser muy cuidadosos con la misma para evitar todo tipo de contaminación bacteriana. El estado higiénico-sanitario en esta fase es lo que nos va a dar la calidad final del vino.

El depósito debe llenarse por completo ya que al contrario que ocurre en una fermentación tradicional donde al fermentar aumenta su volumen, en este caso disminuye. Esta fase se denomina “anaeróbica”. Este proceso dura aproximadamente entre una  y dos semanas. A diferencia de la fermentación tradicional donde se le añaden levaduras para el inicio de la fermentación, en esta ocasión, se inicia de forma natural tan solo se añaden levaduras autóctonas procedentes de las propias uvas y el sulfatado correspondiente.

Posteriormente, en la segunda etapa, se realiza un descube (separación del mosto de las partes sólidas) el mosto continúa la fermentación alcohólica ya en ausencia de partes sólidas y se hace una fermentación alcohólica tradicional donde debemos de seguir con el riguroso control de la temperatura para evitar cualquier parada de la fermentación.

Los vinos de maceración carbónica se suelen elaborar con uvas de la variedad Gamay y Tempranillo, en el Bierzo, emplean la Mencía con un resultado espectacular como podemos observar de los vinos que pudimos catar ayer.

Aunque la maceración carbónica se emplea principalmente para vinos tintos, es posible también utilizar esta técnica para la elaboración de vinos rosados y blancos, con la salvedad de que su duración se limita a un máximo de 2 o 3 días de maceración.

Notas de cata de este Maceración Carbónica ‘Prada A Tope’ 2018

De este vino de maceración carbónica, según nos comentó José Manuel Ferreira, el enólogo de la bodega:

Se han elaborado 23.000 botellas este año, procedentes de agricultura ecológica del paraje de San Martín y Valentín cuya altitud tiene 600 mts., plantación en espaldera de más de veinticinco años de la variedad mencía”.

Posee aromas a fruta roja y sutiles notas de canela. En boca es alegre, chispeante, sorprendente. Equilibrado y varietal. Color rojo violáceo, aroma de buena intensidad, sensaciones frutales y muy florales. Boca fresca, expresión frutal intensa con buen equilibrio entre acidez y alcohol que subraya el poder de la fruta y la frescura de la uva recién vendimiada.

Este tipo de elaboración da unos vinos con menos cuerpo, más ligeros, menos ácidos y con menos azúcar. Son vinos pobres en polifenoles, destacan su potencial aromático, muy superior al vino elaboración común. Tienen un paso en boca suave y agradable, son vinos que se suelen consumir habitualmente jóvenes.

Mayka Donis

Mayka Donis es consultora y coach que ha colaborado con diferentes bodegas y otras entidades para la puesta en marcha de proyectos enoturísticos. Formadora en el campo vitivinícola y en diferentes áreas. Jurado en certámenes de vino.