Por qué es difícil aprender a percibir aromas en la cata de vinos

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Por qué es difícil aprender a percibir aromas en la cata de vinos

Por qué es difícil aprender a percibir aromas en la cata de vinos, en comparación con aprender los trucos de la cata en la fase visual o en la fase de boca.

Aprender a catar vinos es cuestión de práctica y de catar y catar. Además, si conocemos el tipo de vino que tenemos delante (uva, crianza, añada,..) la fase visual es más sencilla y la fase de boca reduce la dificultad. Pero no ocurre lo mismo en la fase olfativa.

Si ves un vino y conoces los colores habituales de cada tipo, puedes identificar si es un vino blanco o tinto con o sin crianza y si esta es mucha. Lo colores no suelen engañar y más si tenemos una tabla que nos ayude.

Si bebes un vino, el contacto directo del vino con las papilas gustativas y los diferentes sensores que tenemos en la boca nos producirá diferentes sabores (dulces, amargos, ácidos,….) que sin duda te recordarán a un tipo u otro de vino que hayas catado.

Pero cuando olemos un vino en una cata, identificar los aromas es lo más complejo, primero porque no vemos nada, los aromas no se ven y no se pueden comparar con algo en una tabla, y segundo, el vino no toca directamente a los detectores de sabor como ocurre en la fase gustativa, lo cual no nos evoca de forma instantánea un recuerdo.

Si habéis asistido a algunas catas, seguro que cuando el experto llega a la fase olfativa os dice por ejemplo que este vino huele a fresas, frambuesas, violetas, a maderas nobles,….. y tú, por más que pegues la nariz a la copa, no das encontrado estos aromas. Estoy seguro de que en ocasiones al final acabas diciendo que si percibes esos aromas porque ‘no quieres quedar mal’ y crees que ‘eres tú porque no eres un experto’.

No recordamos olores, recordamos momentos

dificultades percibir aromas catas vinosPero no es que seas experto o no. ¿Cómo puedes decir que un vino por ejemplo huele a litchi si nunca has tenido en la mano ese fruto ni lo has olido? Pero es más, ¿sabes cómo huelen las fresas o realmente lo que conoces es cómo es su sabor y el olor es algo secundario?

Nuestro cerebro en la cata de vinos cuando acercamos una copa a la nariz lo que intenta es recordar aromas, pero realmente los aromas no se pueden recordar. Lo que al final intentas recordar es aquel momento en el que has tenido delante ese olor. Es decir, siguiendo con el ejemplo de las fresas, tu no recuerdas a lo que huele la fresa sino que recuerdas las sensaciones que te produce cuando comiste una fresa. Y ahí se unen dos sentidos, el gusto y el olfato, y puede que pese más el gusto si hablamos de un sabor comestible.

Diferente por ejemplo es decir que un vino huele a violetas, porque no es lo habitual que las comas. Si acercas la copa y te huele a violetas, probablemente es porque al acercarlo te ha venido a la mente un paseo por el campo que diste y había muchas de estas flores o, sencillamente, porque has ido recientemente a una floristería y te recuerda a ese olor.

Tu puedes saber si un vino es ácido, amargo,…. pero lo que no puedes es encontrar un aroma en la cata de algo que no has olido nunca. La fase olfativa de una cata exige de memoria olfativa. A más catas hagas, a más aromas hayas percibido en tu vida, más fácil te será el descubrir algún aroma en la cata de un vino.

Y un ejemplo es cuando somos pequeños que nos acercan un jarabe que debemos tomar y nos dicen ‘mira que bien huele’, lo olemos y nos gusta, pero cuando lo pasamos por la boca, ‘sabe a rayos’. Nosotros nos quedaremos siempre con la fase gustativa y, siempre que tengamos que tomar ese jarabe recordará nuestro cerebro que sabe a rayos, desechando el que huela bien.

Por eso es difícil distinguir aromas en la cata

La memoria olfativa va unida a la memoria de momentos en los que percibiste esos aromas. El aprender a percibir aromas dificultades percibir aromas catas vinosdepende mucho de cómo hayas estructurado de pequeño tu cerebro a la hora de percibir aromas.

Un ejemplo es cuando catas un espumoso donde los aromas a pastelería sean muy claros. Tu no dices que huele a pastelería o a bollería porque sí. Lo más seguro es que cuando lo huelas te venga a la mente aquella vez que entraste en una pastelería que acababan de hacer unos croissants estupendo y olía de maravilla. No recuerdas solo el aroma, sino que te viene a la mente una situación.

Por eso es difícil distinguir aromas en la cata, porque para poder percibir todos los aromas de un vinos, hay que primero haberlos experimentado en alguna ocasión.

Pero no os preocupéis, porque al olfato también se le puede enseñar, con lo cual, lo primero de todo es que disfrutéis en la cata de un vino y si no encontráis todos los aromas que el experto os dice, no os preocupéis, porque no es que no sepáis, sino que sencillamente aun tenéis poca práctica.

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Sobrelías Redacción

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