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Cata vertical del vino Almaz Naturae Godello de Almaz Bodega en el Bierzo

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Cata vertical del vino Almaz Naturae Godello de Almaz Bodega en el Bierzo

Hacía ya tiempo que no os traíamos una cata vertical y, en esta ocasión, vamos a realizar la cata vertical de un vino blanco, en concreto el vino Almaz Naturae Godello que elabora Almaz Bodega en El Bierzo.

Y va a ser además una cata vertical diferente, a que os acercaremos la cata de las añadas 2013, 2014, 2015, 2016 y 2018 (el 2017, por culpa de las heladas, la bodega decidió no elaborarlo) teniendo en cuenta que no todas las añadas han llevado la misma elaboración, lo que le añade encanto a la cata vertical ya que, además de poder observar la evolución del vino en el tiempo por su estancia en botella, así como la diferencia de climatología de cada añada que dio particularidades diferentes a cada vino, podremos observar como la Godello, uva empleada en su elaboración, se muestra de forma diferente en función de la elaboración que tenga.

Almaz Naturae Godello 2013

Monovarietal Godello, con un 17% del vino fermentado en barrica 12 meses y el resto en deposito de inox. Tras su ensamblaje pasa un botella un mínimo de un año hasta que sale al mercado.

Un vino que según lo abres y lo sirves, impresiona en la copa. No solo su color dorado profundo, con gran capa, sino que la limpieza y brillantez, además de una lágrima abundante y de lento movimiento.

Nariz compleja, de intensidad media, llena de fruta, con muy buena frescura procedente de la buena guarda que nos deja la Godello. Fruta de hueso, blanca, toques a fruta madura. Pastelería, toques balsámicos, acidez presente y mineralidad de fondo.

Boca increiblemente fresca de entrada, toque untuoso en paso, elegante, con buen volumen, complejidad, fruta y acidez de la mano dejando una excelente guarda y una muy buena persistencia. 94 puntos.

Almaz Naturae Godello 2014

Monovarietal Godello con 43 meses de crianza en fudre de madera, con un año posteriormente mínimo en botella afinándose.

Un vino del que ya os traje la cata anteriormente. Realmente espectacular. Nunca había catado un Godello con semejante crianza en meses.La frescura de la varietal está presente, algo menos que en la añada del 2013, pero está ahí, con una viveza enorme en la cata.

Dorado intenso, con reflejos acerados que indican crianza y evolución. Nariz enormemente compleja, de intensidad alta. Fruta enormemente fresca, algo que sorprende mucho para bien. Vuelve los toques a pastelería y balsámicos como en la añada anterior pero ahora con más intensidad. Mucha fruta, madura, blanca, incluso algún ligero toque tropical.

La boca de esta añada del 2014 es espectacular, un vino con su punto de frescura en la entrada, ero con un paso aterciopelado como pocas veces he visto en un vino blanco. Untuoso, sabroso, por momentos masticable. Perfectamente equilibrado acidez y fruta, en un vino elegante, profundo, complejo., con un toque mineral de fondo. 95+ puntos.

Almaz Naturae Godello 2015 

Monovarietal Godello con crianza sobre sus lías de unos meses en depósito de inox.

Un vino joven, con crianza de 4 meses más o menos sobre sus lías en depósitos de inox lo que le ayudan a dar complejidad, pero sin llegar a la de las dos añadas anteriores.

Un color amarillo dorado ténue con toques alimonados en movimiento en copa. Conserva bien su juventud, pero no tiene la ‘chispa’ de un joven del 2018, aunque lo que pierde por ahí lo gana por su aplomo en nariz y boca.

La acidez de la Godello en nariz se ha ido perdiendo, dejando un vino muya varietal con un buen equilibrio entre la fruta y el aporte de las lías, con toques suaves de pastelería unida a mucha fruta blanca y madura. 90+ puntos

Almaz Naturae Godello 2016

Monovarietal Godello con crianza sobre sus lías de unos meses en depósito de inox.

De similar elaboración que la añada del 2015, conservando algo más de frescura de esta varietal lógicamente.

En vista un color amarillo dorado suave, al igual que el 2015. Muy fluido en copa, conm buena lágrima.

Mucha fruta, intensidad media, franqueza de aromas, con buen equilibrio entre la fruta y el aporte de las levaduras. Mineralidad de fondo marcada.

En boca tiene una entrada fresca, no de la viveza de un vino del año, pero si muy fresca, lo que indica una buena guarda gracias sin duda a la acidez de esta varietal. Amplio en paso, con buen volumen, fruta y acidez bien unidas, con buena persistencia. Postgusto con mucha fruta. Toque mineral de fondo y cierto amargos muy interesante muy de la Godello. 91 puntos.

Almaz Naturae Godello 2018

Monovarietal Godello con crianza sobre sus lías de unos meses en depósito de inox.

Y este es el más joven de la familia, con unos meses de crianza en depósito sobre sus lías, le dan un cierto carácter conservando muy bien la vivacidad y explosión de fruta de esta varietal.

Amarillo pálido en copa parada limpio y brillante, con buena y fluida lágrima. Unos reflejo averdosados que indican potencial de guarda.

La frescura se percibe en nariz con una alta acidez y una muy sugerente mineralidad, muy vivo y con mucha fruta sin duda. Intensidad media-alta, con muy nitidez en sus aromas.

La boca es de entrada muy fresca, muy varietal, con predominio de la fruta blanca, toques cítricos, toques a fruta de hueso. Paso sedoso, toque de untuosidad pero, sobre todo, muy vivo.

Un  vino que se elabora de la misma forma que las añadas 2015 ,2016 y 2017, pero donde prima más la frescura de la uva que la complejidad de su elaboración. 91+ puntos.

Francamente una cata espectacular esta cata vertical del Almaz Naturae Godello.

La añada del 2013 presenta una mezcla entre frescura por la gran parte de la uva sin crianza y compeljidad del porcentaje de vino que pasa por barricas. Un vino ideal para copas y maridajes. Como lo único malo a tener en cuenta está el hecho de que, cuando se atempera, pierde algo la frescura.

En nuestra opinión, el 2014 es un vino para beber en cualquier momento y, que incluso aun tiene varios años de vida. Copa o maridando, sin duda da la talla de forma muy alta. Una maravilla el poder catar un vino de estas características, ya que es el primer Godello que catamos de tantos meses de crianza lo que lo hace, sin duda, un vino único y exclusivo. Elegancia.

La añada del 2015 y 2016 son realmente indicativas de que un vino joven admite una buena guarda. Añadas muy varietales, frescas, con buena acidez que les da buena persistencia. Pierden la chispa de los vinos del año pero ganan en cuerpo, potencia y complejidad en la cata. me encantan para ‘copeteo’ y para ciertos maridajes.

La añada del 2018 es una joya de los vinos sin crianza en barricas, joven, fresco, lleno de fruta. Un muy buen vino representativo de lo que da la varietal Godello.

Sobrelías Redacción

Sobrelías Redacción

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