Castelo de Medina Verdejo Vendimia Seleccionada 2016, verdejos indispensables para este verano

Castelo de Medina Verdejo Vendimia Seleccionada 2016

Hemos elegido como indispensable para este reportaje este vino, Castelo de Medina Verdejo Vendimia Seleccionada 2016, pero os avisamos que hemos tenido una difícil decisión ya que estaba la opción del vino Castelo de Medina Verdejo 2017, el joven de esta bodega (del que os hablaremos próximamente en nuestras catas), que es un espectacular vino que ejemplariza lo que es un monovarietal Verdejo joven, sin crianza.

Pero nos hemos decantado por este vino de Bodegas Castelo de Medina porque es un vino completamente diferente de los habituales Verdejos que optan por la juventud (sin crianza) o por la fermentación en barrica. Y es que este vino podríamos definirlo como un ‘semijoven’ ya que tiene una crianza sobre sus lías de 6 meses además de otros 3 en que si se fermenta en barrica. Un vino exclusivo con difícil comparación porque no abundan los que se elaboran así, con lo cual lo consideramos indispensable para este reportaje.

Una imagen en copa realmente atractiva. Con mucha brillantez, vemos un vino con color amarillo pajizo muy limpio en copa parada. En movimiento deja ver unos reflejos verdosos lo que denotan la frescura de la juventud que posee ente vino, pero viendo la lágrima com fluye, indica que la crianza de este vino está presente también en vista, con lo que esperas ya que en nariz se perciba cierto grado de complejidad.

Y así es. Con gran nitidez y franqueza, aparecen aromas frutales muy varietales, típicos de la juventud de la Verdejo como aromas a fruta blanca, toques ligeros cítricos, herbáceos como hinojo y eneldo (muy clásicos), pero ala vez se percibe un fond de complejidad que le da sobre todo ese ligero paso por barricas, con toques ahumados y tostados. Un conjunto de toques especiados que dan un perfecto equilibrio a este vino. Al final se perciben toques a pastelería que dejan la nariz llena de encanto.

En boca destaca su frescor, tanto de entrada como en paso. La complejidad de fruta más especias de la crianza está perfectamente integrada, dejándonos un vino muy bien estructurado. Entra en el paladar de forma amplia que llena por completo la boca, con un toque casi masticable que da la sensación de estar comiendo fruta y disfrutando de su jugo. Paso largo y persistente con un postgusto muy frutal.

Un vino entre joven y fermentado en barrica tradicional que aúna lo mejor de ambos. Indispensable para poder conocer a al Verdejo.