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Arizcuren Bodegas y Viñedos, vinos del terruño de Sierra de Yerga en la Rioja Baja

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Arizcuren Bodegas y Viñedos

Arizcuren Bodegas y Viñedos, vinos del terruño de Sierra de Yerga en la Rioja Baja

En esta ocasión, acudimos el equipo de Sobrelías junto a Javier Urrusalde, de Chapeauwines. a la localidad de Quel, ubicada en la Rioja Baja, para realizar una de las visitas a la que le teníamos muchas ganas, como es esta a Arizcuren Bodegas y Viñedos. Allí nos espera Javier Arizcuren, su mentor.

Allá por el año 2011 decide elaborar sus vinos en solitario con uvas de su localidad natal, aunque no es hasta 2016 cuando construye su actual bodega, la cual se encentra en la capital riojana, Logroño. Su objetivo, conseguir el máximo reflejo del terruño de la Rioja Baja en sus vinos, conservando la tradición vinícola de las generaciones anteriores.

Comenzamos la visita por el castillo de la localidad, situado en lo alto de un cerro, desde el cual, se observa todo el valle del Cidacos y la Sierra de Yerga.

Arizcuren Bodegas y Viñedos

Javier nos conduce hasta allí para ayudarnos a comprender lo que antaño fue la Rioja Baja y sus viñedos. Suelos pobres, arenosos con clara presencia de cantos rodados aluviales en su mayoría, en los que la variedad reina, la más plantada, la que mejor se adata a ese terreno, era la Garnacha. De hecho, la Rioja Baja siempre fue tierra de Garnacha.

Todos los viñedos que trabaja esta bodega familiar (que Javier continúa tras varias generaciones de viticultcores), son las parcelas con mayor potencial vitícola. Se trata de parcelas de entre 30 y 120 años conducido mayoritariamente en vaso en zonas con características de suelo, altitud y orientación optimas para el cultivo de la vid.

Estas parcelas se trabajan de forma orgánica, prescindiendo de herbicidas, pesticidas y abonos de síntesis.

Arizcuren Bodegas y Viñedos

Pero, por desgracia, en los años 80, el concepto vitivinícola español buscaba más la cantidad que la calidad, lo que propició un arranque masivo de cepas, algunas de ellas prefeloxéricas (69 ha de viñedo en aquel entonces existían en Quel), y en su mayoría, de la variedad Garnacha. Un desastre, un gran error…..

La Tempranillo fue plantada masivamente, buscando kilos. Era lo que se demandaba por aquel entonces. Pero todo es reversible.

Javier está intentando inculcar a los jóvenes agricultores de la localidad la posibilidad de volver a tiempos pasados. De plantar viñas de Garnacha y que todo vuelva su sitio, a su cauce. Veremos si lo consigue. Nuestros ojos no lo van a ver, cosas se están haciendo, y puede que dentro de unas cuantas décadas, el trabajo de Javier tenga recompensa.

En 2016 Javier Arizcuren proyecta su bodega urbana, un espacio reconvertido en lugar de elaboración y crianza de vinos. Todo el proceso se desarrolla artesanalmente en una serie de estancias polivalentes. Las uvas llegan a la bodega en cajas y a partir de ahí, se llevan a cabo todas las operaciones propias de una elaboración de vinos de Rioja: despalillado, encubado y fermentado, descube y prensado, crianza en barricas y tinaja, trasiegos,

El día es lluvioso, no acompaña. Los caminos están casi intransitables. Podemos acercarnos hasta una preciosa viña de 1 ha, en vaso, con unos 30 años de edad. La variedad plantada, la Mazuelo. Preciosa viña, tratada en ecológico (pronto recibirá la certificado que lo atestigüe). Llama la atención la carga de racimos por cepa. La cantidad es la justo, racimos perfectos y bien cuidados. Para ello el tratamiento del vigor de la cepa mediante la poda y aclareos es muy importante (4500 kg / ha es la producción más habitual de esta parcela). Todo tiene una explicación. El mayor enemigo del mazuelo es la ceniza y la botrytis. Que mejor fórmula de combatir contra estas dos enfermedades que bajar la carga de uva, que los racimos estén más sueltos y aireados.

Suelos como dije anteriormente arenosos, con partes de arcilla, y con la presencia de multitud de cantos rodados. A veces, al ser una zona tan seca y tan pobre, Javier utiliza el riego, no suele ser lo habitual, pero si la pérdida de hojas es considerable, no le tiembla el pulso para aplicarlo. Bajo nuestro punto de vista un acierto.

El tiempo como os digo no nos permite acceder al resto de viñas de Arizcuren, 19 ha en total. No todas las elabora, parte de la uva la vende a otras bodegas. Una de ellas, el Barranco del Prado, de apenas 0,34 ha de la variedad Garnacha, a 800 metros de altura, en plena Sierra de Yerga, prefiloxérica, de donde nace uno de sus mejores vinos parcelarios, del mismo nombre, y que ha obtenido la clasificación en Rioja de Viñedo Singular. Ya volveremos.

Con accidente incluido regresamos al barrio de las bodegas de Quel, barrió por cierto, que os aconsejo visitar. Más de 250 pequeñas bodegas existían hace años en la localidad. Creemos que todas las familias elaboraban sus vinos. 250 bodegas… una barbaridad.

Javier posee una de ellas, justo al lado del puente que da acceso al municipio. Allí catamos 5 de sus vinos. La Garnacha y el Mazuelo son los protagonistas. Vamos a ver cada uno de ellos.

Vinos Arizcuren Bodegas y Viñedos

Monte Gatún 2019

Monte Gatún 2019. Un vino elaborado con 75% Tempranillo, 15% Garnacha y 10% Mazuelo, con 12 meses de crianza roble francés + hormigón.

A la vista muy subido de color. Capa media alta de un precioso rojo cereza, ribetes amoratados. Sin defectos.

En nariz intensidad media, muy frutal, toque herbáceo. Clara presencia de la Garnacha. Fruta roja, gominola, algo licoroso, tostados y especias de fondo.

En boca el ataque es suave, paso por boca sin aristas. Buena acidez, toque goloso, tanino muy pulido, final medio frutal. Fácil de beber. 89+ puntos.

Solo Garnacha 2018

Solo Garnacha 2018 es un vino monovarietal 100% Garnacha con 12 meses en barrica. Maloláctica en barrica. 15% vol.

En vista es un vino que nos deja un color rojo cereza de capa media alta, sin defectos.

En nariz muy expresivo. Fruta licorosa, herbácea y floral. Aparecen notas a tierra mojada, lácteas y especias dulces. Buena complejidad.

En boca ataque seco y elegante. Al paso con tensión y cuerpo. Con volumen sin ser molesto. Buena acidez que compensa el toque goloso. Vino totalmente gastronómico. Final medio largo muy frutal y especiado. 91+/100 puntos.

Solo Mazuelo 2017

Solo mazuelo 2017 es un vino monovarietal 100% Mazuelo (Cariñena) con 12 meses en barrica. Malolactica + 12 meses en hormigón. 14% alcohol

En vista rojo amoratado muy cubierto. Limpio y sin defectos.

Complejidad, elegancia e intensidad en nariz. Fruta negra madura, especias dulces, lácteos, cacaos, tostados de la madera, tierra mojada, monte bajo. Gran vino en nariz.

En boca ataque buenísimo, sugerente, de calidad. Al paso amplio, con estructura, acidez majestuosa, tanino pulido, envolvente, sedoso, muy bueno. Final largo, marcado por los toques de la madera y la fruta. Excelente con 93+/100 puntos.

Solo Mazuelo Ánfora 2019

Solo Mazuelo Ánfora 2019 es también un monovarietal 100% Mazuelo. Maloláctica y crianza de 8 meses en ánfora sin revestir. 12.5% vol.

A la vista como sus hermanos. Muy subido de color. Rojo cereza muy cubierto, con ligeros tonos azulados.

En nariz, cerrado de inicio, algo reducido. Necesita espacio y tiempo para expresarse. Principalmente fruta y flores rojas y volvemos a notar aromas a tierra mojada.

En boca ataque seco y firme. Al paso directo, sin aristas, tanino para nada molesto, fácil de beber, frutal de principio a fin. 90/100 puntos.

Barranco del Prado 2018 Viñedo Singular

Barranco del Prado 2018 Viñedo Singular. Un vino elaborado con el coupage de 97% Garnacha, 2% Tinta Velasco y 1% Calagraño. 18 meses de crianza en barrica de roble francés. 15,5% alcohol.

A la vista rojo cereza capa media alta, sin defectos.

Nariz intensa y compleja. Fruta roja madura, flores rojas, monte bajo, mucho suelo, toques lácteos, especias dulces. Muy complejo.

En boca el ataque como el resto, seco y elegante. Al paso sedoso, delicado, goloso, con una acidez sorprendente que maquilla la calidez del vino. El tanino muy hecho. Todo en su sitio. Con estructura para aguantar un buen tiempo en botella. Amargor final de calidad. Excelente con 94+/100 puntos.

Como podéis observar un auténtico disfrute la cata de los vinos de Arizcuren Bodegas y Viñedos.

Ricardo Gil

Riojano ante todo, de los que piensan que para saber catar un buen vino antes debe catar muchos malos. Este mundo del 🍷 necesita más humildad y menos medallas. Salud!!

Docente en Higher Master Sumiller Mercados del Vino - Enoteca Khantaros

Instg: @ricardogilrodriguez

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