Sobrelías Club B2C
Guía Online de Vinos

Lo que aporta al vino la barrica nueva y la barrica usada

Sobrelias TV

 3,822 Lecturas

aporta al vino la barrica nueva y la barrica usada

Lo que aporta al vino la barrica nueva y la barrica usada

Lo que aporta al vino la barrica nueva y la barrica usada es un punto muy interesante de conocer ya que muchos son los enólogos que hacen hincapié en el tipo de barrica que emplean al elaborar sus vinos cuando los ponen a disposición de los consumidores.

Por eso es interesante primeramente saber lo que aporta a un vino el uso de un tipo de barrica u otro.

La barrica da sus principales aportes en el vino tanto en la fase de nariz como en la de boca. Una barrica nueva deja aportes más intensos en aromas, con una presencia más intensa de la madera, por ejemplo cedro, aparecen más nítidos aromas como la vainilla o toques ahumados y, en general, muchos aromas especiados que le da la crianza, pero todos ellos de una forma más intensa que si se emplearan barricas usadas. Además, en la fase de boca, la textura que le da la barrica nueva hace que los taninos estén muy presentes, algo que le imprime carácter pero que a muchos bebedores no el acaba de convencer.

Tras tres o cuatro usos de una barrica, se puede considerar que la barrica es ‘neutra’, o sea, que no le da aporte de lo anteriormente descrito al vino que en ella tiene su crianza. De esto se puede deducir que los aromas de la varietal estarán muy presentes, sin que se superpongan en ningún momento los aportes de la barrica. En boca, los taninos se muestran menos presentes, más suavizados, mucho debido a que este tipo de barricas usadas permiten que un poco de oxígeno tenga contacto con el vino lo que ayuda a suavizar sus taninos.

Los vinos realmente deben de mostrar lo que busca su enólogo, teniendo en cuenta además que aun siendo las mismas uvas, no tienen porque tener las mismas particularidades ya que la climatología de cada año hace que sean diferentes. Por eso, la elección del tipo de barrica, nueva o usada, dependerá de muchas circunstancias y de lo que al final persiga cada enólogo.

Si se busca un vino con marcada presencia de la crianza, más complejo en aromas, una textura algo más astringente, el empleo de barricas nuevas sería aconsejable. Aquí hay que tener mucho cuidado y evitar que las barricas nuevas se superpongan y se coman las sensaciones de la fruta.

Por lo contrario, si lo que se busca es que la varietal sea más protagonista, más fruta que aporte de la madera de la barrica, el empleo de barricas usadas es la mejor opción. Eso sí, se recomienda que las uvas empleadas en este caso sean de la mayor calidad posible ya que, aunque la barrica ‘neutra’ evita enmascarar el aporte frutal de la uva, también en un vino de menor calidad la madera nueva le da aportes en la cata que ayudan a mitigar el uso de uvas no ideales.

Por ese motivo hay bastante enólogos que para la elaboración de sus vinos emplean una combinación de barricas nuevas y usadas, consiguiendo vinificaciones diferentes que luego ensamblan para obtener el vino final. Una cosa interesante en este formato es que, a medida que año a año se cambian los porcentajes de barricas que se emplean (entre nuevas y usadas), hará que el vino sea diferente cada añada, lo que no deja de ser un aliciente para probar un mismo vino en diferentes años en los que el empleo de los dos tipos de barrica cambien.

Os dejamos un ejemplo de una cata vertical que hemos realizado este año de un mismo vino que, en sus añadas iniciales no tenia crianza en barrica, pasando luego a emplear barrica usada y en su última añada a usar barricas nuevas. (Cata vertical del vino Black Edition Godello Sobre Lías, Adega O Cepado).

 

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

Conservas Codesa